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Gilberto Simoni, en el momento de lanzar su ataque; tras él, el sorprendente Van Hufel, Garate y Rujano. Afp |
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Garate da un paso atrás para coger impulso
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Rujano, ya tercero tras resistir ayer el ataque de Simoni, le adelanta, pero el irundarra se aproxima a Di Luca
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Unai Larrea Bilbao
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TODO DEPENDERÁ del color del cristal con el que se mire. Ya se sabe, que si el vaso está medio lleno o medio vacío. Juanma Garate afrontó la primera de las tres etapas que decidirán el Giro’05 (su ganador y los ocupantes del podio) en la cuarta plaza de la general, y la acabó quinto. O sea, que perdió una plaza. ¿Una mala etapa para el irundarra? Pues no. Hombre, pudo haber sido mucho mejor, muchísimo mejor, y pareció que lo sería, principalmente cuando el bravo ciclista irundarra fue, a 5 kilómetros de meta, el único de los ciento y pico ciclistas participantes capaz de resistir la esperada y feroz acometida de un Gilberto Simoni al que el segundo puesto le sabe a cuerno quemado. Fueron apenas dos minutos de ensueño, 500 metros en los que Garate no sólo acariciaba el podio, sino que además comenzaba a pensar en ganar el Giro. Di Luca cedía ya muchísimo, Savoldelli estaba en crisis... Mano a mano, Simoni contra él, Garate. Fue una pena. Primero, porque Rujano, el que iba quinto en la general, el "escarabajo" venezolano, futuro ganador de la montaña y todo un incordio para el irundarra en la general, se sumó a Simoni y a Garate. Segundo, y sobre todo, porque Juanma tuvo que levantar el pie del acelerador, so pena de gripar el motor y llegar con el depósito en reserva, o a cero, a la meta de Limone Piemonte, tercer y último puerto del primer envite alpino, preciosa y soleada estación invernal fronteriza con Francia.
Garate no pudo seguir a Simoni y a Rujano. Éstos tampoco pudieron dar caza a un monumental Ivan Basso, que ya descartado para la general y recuperado de los problemas estomacales que arruinaron, en el Stelvio, su sueño rosa; llegó en fuga a la base del Colle di Tenda. Sin embargo, Simoni y Rujano sí sacaron tajada de la etapa, reducida en lo que a la general se refiere a sus cinco kilómetros finales. El italiano es ya segundo en la general y se coloca a 58 segundos de un Savoldelli que falló pero salvó los muebles; Simoni tratará hoy de ceder el menor tiempo posible en la crono (no lo hará mal, seguro) para llegar a la monstruosa etapa del sábado con opciones de "maglia rosa" y decidido a entrar a matar. El venezolano, por su parte, se subió al podio virtual merced al tiempo que limó a Garate (42 segundos) y a Di Luca ( 1:43), más 12 segundos de bonificación; también a Rujano le tocará sufrir hoy en la crono para, quién sabe, llegar con opciones de triunfo final a Sestrieres y al salvaje Colle della Finestre.
¿Y Garate? Dio un paso atrás, pero posiblemente lo dio con el firme propósito de coger impulso. A cuatro kilómetros de meta, con el termómetro rondando los 30 grados, el de Saunier Duval no se cebó en seguir la rueda de Simoni y Rujano («el calor me ha hecho daño», decía el irundarra en meta), demasiado elevado para él, y se dejó caer hasta el grupo en el que viajaban Savoldelli, Honchar, Parra, Valjavec y Karpets. Así, al menos, no malgastó energías y mantuvo intactas sus opciones de podio. Es cierto que Rujano le ha adelantado, pero también lo es que el guipuzcoano debería hoy recuperar la cuarta plaza en la crono (en la primera, le metió casi tres minutos a Rujano). Es cierto que, visto lo visto ayer, Juanma no va a ganar este Giro de Italia, pero sí que está en condiciones de auparse al podio, pues tiene a Rujano a 47 segundos y a Di Luca, que ayer comenzó a pagar el esfuerzo (lógico, pues lleva dos meses a tope, desde País Vasco), a 45. Eso sí, bien haría el irundarra en no descuidarse, pues desde atrás le llega ya la amenaza de un Honchar (segundo en el Giro’2003) que va a más y que es ya sexto en la general, a 1:54 del vasco. |
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