Los gobiernos de Italia y Afganistán prosiguen «en plena colaboración» los contactos para lograr la liberación de la cooperante italiana Clementina Cantoni, capturada hace diez días por varios hombres armados en Kabul, según informó ayer un comunicado oficial.
El documento, emitido por el ministerio afgano del Interior y difundido por medios italianos, aseguró que Kabul y Roma «sólo tienen un objetivo: la liberación segura y rápida de Clementina». «Somos una ‘‘asociación’’ en el más estricto sentido de la palabra: estamos compartiendo información, recursos y personal», agregó el comunicado, que insistió en que «se están haciendo progresos cada día y ello confirma el trabajo de grupo entre los dos gobiernos».
Las autoridades afganas publicaron este comunicado en medio de informaciones divulgadas en Italia sobre supuestos roces entre los investigadores de ambos países, después de que diez días después del secuestro de la cooperante no se hayan logrado resultados visibles. No obstante, el ministerio afgano del Interior se muestra optimista y mantiene que las líneas de comunicación continúan abiertas. También indicó que se han establecido contactos con líderes religiosos y tribales, que gozan de gran consideración en Afganistán, para que actúen de mediadores con los secuestradores.
Grupo de criminales
Cantoni, de 32 años y empleada de la organización humanitaria Care International, fue secuestrada en pleno centro de Kabul el pasado 16 de mayo, cuando cuatro hombres armados interceptaron su vehículo y la obligaron a subirse en otro coche, en el que huyeron.
El secuestro lo reivindicó un grupo de criminales liderado por Timor Shah, un antiguo policía del régimen talibán, que han expuesto varias exigencias para su liberación, acompañadas de distintos ultimátum, ninguno de los cuales se ha cumplido. Shah quiere la liberación de algunos familiares que tiene en la cárcel, entre ellos su madre. |