La Unión Cristianodemócrata, primer partido de la oposición alemana, respetará los acuerdos con Turquía si gana las elecciones que se celebrarán anticipadamente en otoño, pero no facilitará el ingreso de ese país en la Unión Europea. Así lo afirmó ayer la jefa de la CDU y probable candidata a la cancillería, Angela Merkel, en unas jornadas organizadas por la Iglesia Evangélica alemana en la ciudad de Hannover.
Merkel señaló que la UE «no puede asimilar» el ingreso de Turquía y en consecuencia su partido no promoverá, como hace el Gobierno de Schröder, la candidatura turca. Merkel indicó, sin embargo, que en el supuesto de que la CDU recupere el poder, perdido en las elecciones de 1998 tras casi dos décadas de gobierno con Helmut Kohl, su partido respetará todos los acuerdos alcanzados con las autoridades turcas, pues «lo pactado, pactado está».
«Pero se evaluará con detenimiento y de manera exhaustiva cada paso dado por Turquía en dirección al ingreso», agregó. En este sentido, la jefa de la CDU recordó que antes de comenzar las negociaciones de adhesión a la UE ese país deberá cumplir una serie de requisitos, entre los que citó el reconocimiento de Chipre y el establecimiento de relaciones con Armenia.
Merkel abogó nuevamente por una asociación privilegiada con Turquía pero, ya en clave electoral, evitó un pronunciamiento tajante en contra del ingreso. |