Funcionarios del centro penitenciario de Nanclares de Oca, en Álava, encontraron ayer por la mañana, cuando se estaba realizando el recuento, el cuerpo sin vida del interno J. L. R. J., colgado con una sábana.
Según informó la Subdelegación del Gobierno en Álava, el hallazgo del cuerpo del recluso, que se encontraba solo en una celda, se produjo en el recuento de las ocho de esta mañana.
La dirección de la prisión, después de que los servicios médicos constataran el fallecimiento del interno, avisó inmediatamente del suceso al juez de guardia, quien procedió al levantamiento del cadáver y se hizo cargo de las diligencias.
Por su parte, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha ordenado la apertura de una investigación interna para determinar las circunstancias en las que se ha producido esta muerte.
Condena
J. L. R. J., nacido en Valencia el 1 de enero de 1964, cumplía una condena de 25 años por asesinato con el agravante de parentesco desde el 2 de noviembre de 2001, fecha en la que ingresó en el centro penitenciario de Picassent (Valencia), cárcel desde donde fue trasladado a la situada en Nanclares el 27 de agosto de 2004.
Durante su permanencia en este centro, no había mostrado ningún indicio que permitiera presagiar este fallecimiento, según un comunicado emitido por la Subdelegación del Gobierno en Álava.
Salhaketa denuncia
La asociación de ayuda a los presos Salhaketa recordó ayer que el supuesto suicidio hoy de un preso valenciano en la cárcel de Nanclares de Oca, se suma a las seis muertes de las que tiene constancia en esta prisión alavesa durante los últimos siete meses. En un comunicado, Salhaketa denunció que el penal alavés es "junto a la prisión de Zuera en Aragón, y a la prisión de El Acebuche en Almería, las que registran una mayor número de muertes por motivos no naturales, como fruto de las condiciones de encarcelamiento ilegales, que son el motivo último que desencadena estas muertes". |