DOS CENTENARES de escolares pertenecientes a catorce centros educativos de la Comunidad Autónoma Vasca, de entre diez y once años, ‘ocuparon’ ayer el Parlamento de Gasteiz para hacer llegar al público sus reflexiones sobre el papel del euskera en la Europa del futuro. Un hemiciclo repleto tanto en los escaños como en las tribunas de invitados aprobó por unanimidad una declaración, fruto del trabajo de meses en sus centros de estudio, donde dichos jóvenes se comprometen a «velar por el euskera, leer más y hablarlo tanto en la familia como en la calle» así como a enseñarlo «a nuestros hijos para que el euskara también se hable en el futuro».
Fue ésta la reflexión en mayúsculas que el también llamado Parlamento ‘‘txiki’’ realizó ayer de la mano de catorce centros de Amezketa, Aretxabaleta, Barakaldo, Beasain, Bilbao, Donostia, Irun, Lantziego, Ondarroa, Urduña, Gasteiz y Zeberio.
Desde el Legislativo vasco, estos jóvenes pidieron la oficialidad del euskera en Europa, convencidos de que como lengua minoritaria corre el riesgo de desaparecer y expresaron su deseo de que todas las lenguas cuenten con los mismos derechos.
Asimismo, durante la sesión que duró media hora y que fue seguida desde el palco de autoridades por la presidenta Izaskun Bilbao y por los miembros de la Mesa Carmelo Barrio y Rafa Larreina, apostaron por el bilingüismo y multilingüismo «que además de enriquecer nuestra capacidad de comunicación, nos ayudaría a fortalecer, respetar y valorar las otras lenguas».
Integración
En la declaración aprobada por unanimidad también mostraron su compromiso para ayudar a aprender el euskera a «todos los inmigrantes, acercándoles a nuestra cultura, a nuestros valores y costumbres, aprendiendo al mismo tiempo su idioma y su cultura». Y en este sentido, aseguraron que «no excluiremos a nadie por su lengua». Al respecto, los menores recordaron que «debemos tener una sensibilidad positiva respecto a la cultura y lenguas de los inmigrantes», porque eso «contribuiría a erradicar el racismo».
Tras afirmar que se esforzarán en hablar en euskera, tanto en la escuela, como en la familia o en la calle, los escolares se comprometieron a enseñar a sus hijos a hablar en euskera, «al igual que lo hicieron con nosotros nuestros padres, enseñándonos en algunos casos su propia lengua y, en otros, a pesar de no conocer el idioma, matriculándonos en modelos euskaldunes».
Los escolares que han participado en esta iniciativa abogaron por que en el seno de Europa se «potencien, se respeten y se protejan las lenguas minorizadas», para lo que «quisiéramos que también fueran oficiales y que contaran con los mismos medios en las zonas donde se hablan».
El Pleno acabó con la firma del documento por parte los cinco alumnos que hicieron las veces de miembros de la Mesa del Parlamento vasco. |