 |
|
|
 |
Plataforma de prospección petrolífera en Asia. Archivo |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
La subida del crudo pierde fuerza tras conocerse el nivel de reservas de EE.UU.
|
|
El petróleo Brent llegó a alcanzar los 61,25 dólares en algún momento de la jornada
|
 |
|
Agencias Bilbao
|
 |
TRAS TOCAR máximos históricos a media sesión, los precios del crudo a ambos lados del Atlántico descendieron tras conocerse el nivel de reservas petrolíferas de Estados Unidos. Los inventarios de crudo norteamericano subieron 200.000 barriles, hasta los 318 millones, según la Administración de Información Energética (EIA).
El informe también mostró un aumento de 1,5 millones de barriles en los inventarios de destilados, hasta los 127,3 millones; mientras que los almacenamientos de gasolina bajaron 4 millones de barriles, llegando a los 205,2 millones, un 2,8% inferior al de hace un año.
Los datos sobre existencias de gasolina que difundió la Agencia de Información de Energía (EIA), la división analítica del DOE, pillaron por sorpresa a los analistas al registrarse un descenso mucho mayor de lo esperado.
Las reservas de destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción y el diesel, crecieron en 1,5 millones de barriles, algo menos de lo esperado, y el total de 127,3 millones es un 5,1% superior al de igual periodo del año anterior.
El Brent alcanzó al mediodía un máximo histórico de 61,26 dólares. Sin embargo, el aumento de las reservas en EE.UU., hacía que perdiera casi un dólar, a 60,3 dólares por barril.
Mientras, el crudo ligero estadounidense para entrega en setiembre descendía a media sesión hasta los 61,40 dólares.
También el crudo de la OPEP ha sentido estos días la presión alcista. El secretariado de la organización petrolera en Viena confirmaba en la mañana de ayer un nuevo máximo histórico de 55,13 dólares por barril.
Nueva escalada
La escalada del crudo que se desató el lunes, tras el fallecimiento del rey Fahd de Arabia Saudí, ha ido sumando motivos de preocupación conforme avanzaba la semana.
Por una lado, inquietan los problemas en las refinerías de Estados Unidos, que hacen temer futuros desequilibrios en el abastecimiento de combustible en el país, el principal consumidor mundial de energía.
A ello se ha sumado el pronóstico meteorológico, que estima que antes del 30 de noviembre la costa atlántica se verá golpeada por entre siete y nueve huracanes, lo que puede afectar a la industria petrolera, que tiene numerosas plantas de refino en la región.
Por último, la tensión se ha visto reforzada por las recientes declaraciones realizadas por el ministro iraní de Petróleo, Hadi Nejad-Hosseinian, sobre que el precio del crudo puede llegar a los 70 dólares por barril este año porque la demanda está creciendo más fuertemente que la oferta.
No hay que olvidar tampoco la controversia internacional con Irán, el segundo mayor productor de la OPEP, a cuenta de su programa nuclear, después de que Teherán anunciase su intención de reactivar parcialmente las labores de enriquecimiento de material atómico. |
|