LOS DIQUES existentes en las inmediaciones del Museo Marítimo de Bilbao se convierten con el flujo de las mareas en un auténtico vertedero, donde van a parar todos los desperdicios que recoge la Ría, tanto en las subidas como en las bajadas de marea. Menos mal que hay operarios que se dedican a limpiar la zona, lo que impide que ésta se convierta en una cloaca. Un poco de educación por parte de todos también ayudaría a solucionar el problema. Foto Ángel Ruiz de Azua