EL CONSEJERO de Presidencia del Gobierno navarro, Javier Caballero (UPN), dejó ayer claro que el Ejecutivo foral no se personará como acusación particular ni adoptará medidas contra los ex altos cargos de Binestar Social, que supuestamente se beneficiaron de fondos destinados a la ONG Humanismo y Democracia (vinculada al PP), mientras el TSJN, que ha abierto una investigación, no se pronuncie al respecto.
Incidió en que «lo procedente es esperar a que el fiscal haga el análisis que corresponda y llegue a donde posiblemente no puede llegar una investigación administrativa. En función de todo ello, tomaremos las decisiones que corresponda». Rechazó en este sentido la posición general de las formaciones de la oposición navarra que demandan al Ejecutivo de Sanz una intervención mucho más activa en este episodio que ha permitido a varios ex altos cargos de su confianza política beneficiarse de fondos públicos destinados a la solidaridad internacional. Lo que el TSJN está investigando es si realmente se produjeron delitos contra la hacienda pública, falsedad documental y cohecho.
La posición oficial del Gobierno de UPN la compartieron también sus actuales socios del CDN, a pesar de que el portavoz convergente, Carlos Pérez Nievas, expresó su convencimiento de que «hay indicios más que sobrados de delito en este expediente. Pero debe ser el Ministerio Fiscal quien lo determine. De no ser así dificilmente podría el Gobierno de Navarra exigir responsabilidades penales».
Por lo demás la comparecencia de Caballero no aportó mayores novedades, ni aclaró si el polémico delegado del Gobierno en Madrid, De León, dimitió tras conocer que iba a ser cesado. Se limitó a echar "balones fuera" argumentando que la Delegación madrileña no depende de su Departamento sino del consejero de Economía y Hacienda.
Al margen de lo que concluya el TSJN, la oposición parlamentaria navarra requirió al Gobierno de Sanz a intervenir de forma mucho más activa en un tema que, como dijo Etxegarai (PNV), «está poniendo en cuestión la credibilidad de la clase política». |