EL viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno vasco, Patxi Baztarrika, afirmó ayer que una convivencia «más saludable, más tranquila, más normal y más equilibrada» entre el euskera y el castellano contribuirá a una convivencia «mejor, más equilibrada y más agradable» en la sociedad vasca.
En entrevista a Euskadi Irratia, Baztarrika señaló que hay que saber actuar «con gran paciencia, flexibilidad y prudencia» porque la normalización de una lengua «no es algo que se consiga de la noche a la mañana». «Tenemos que saber avanzar, poco a poco pero ininterrumpidamente, y teniendo en cuenta que si en este pueblo hay alguien que tiene dificultades para vivir en su lengua, somos los que queremos vivir en euskera». En este sentido, consideró que «el mayor déficit» que actualmente existe en la sociedad vasca es que «el mundo vascoparlante y el castellanoparlante viven dándose la espalda», ya que, en su opinión, «hay un mundo que no tiene noticias de la existencia del otro».
«Los castellanoparlantes viven tranquilos y cómodos porque son dueños de una lengua hegemónica, pero no tienen noticia de las inquietudes y de lo que hace el mundo del euskera y de los productos que crea», dijo Baztarrika quien subrayó que la normalización del euskera no es sólo un problema de los que utilizan esa lengua y de los nacionalistas, «sino de todos». «No debemos utilizarlo como si fuera algo de nuestra propiedad exclusiva, sino que debemos usarlo como un fenómeno cultural y comunicativo de nuestra sociedad, como un indicador de nuestra personalidad plural», añadió.
Por último, insistió en que todo el mundo debe considerar al euskera «como un asunto suyo, pensando que el avance en su utilización no crea problemas a nadie, sino que conlleva beneficios y ayudas a todos». |