Discrepancias de última hora
1. Financiación
El modelo se llamará "Acuerdo Económico Solidario" y se evitará hacer referencia al "Concierto" vasco
2. Enseñanza pública laica
«La religión se puede dar en la escuela». Es la expresión que ha permitido el sí de CiU.
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FUMATA BLANCA. CiU quiso demostrar su fuerza y lo logró. A última hora de ayer y tras largas negociaciones, decidió utilizar su llave para permitir que Catalunya tenga el tercer Estatut de su historia.
Finalmente, el tripartito y CiU salvaron sus diferencias sobre el modelo de financiación, principal escollo que les separaba. En la mesa estuvo también una discrepancia de última hora: la alusión a la laicidad en la enseñanza pública, con la que no estaba de acuerdo UDC (partido integrado en CiU). No obstante, también este fleco quedó salvado. Así las cosas, salvo sorpresas de última hora, la votación de hoy permitirá que el texto definitivo llegue a las Cortes Generales de Madrid.
El debate del pleno catalán se interrumpió minutos antes de las seis de la tarde. Era la hora de posicionarse sobre el modelo de financiación que establecerá también las relaciones económicas entre Catalunya y Madrid. Sin previo aviso, el presidente de la Cámara anunció la interrupción de la sesión durante media hora. Había que ampliar el plazo para negociar hasta exprimir el acuerdo.
Nada gustó la decisión a los representantes del Partido Popular catalán. «Me pregunto si está usted al servicio del Parlament y los partidos o al servicio de unos partidos», se lamentó Francesc Vendrells, quien interpretó los hechos como una «falta de cortesía parlamentaria».
No sólo la queja fue baldía sino que, además, la media hora anunciada por Benach se alargó más de lo previsto. Casi tres horas de reuniones bilaterales y multipartitas entre despacho y despacho fueron necesarias para la esperada foto. Faltaban pocos minutos para las diez de la noche cuando la expectación de los pasillos obtuvo su respuesta. El president de la Generalitat, el socialista Pasqual Maragall, y el líder de CiU, Artur Mas, mostraron la mejor de sus sonrisas ante cerca de cuatrocientos periodistas y, con su dedo alzado, confirmaron la noticia. "Habemus Estatutom".
Abrazos y aplausos se sucedieron en el hemiciclo en todos los escaños salvo una excepción: los diputados del PPC, que siguieron el transcurso de las conversaciones como meros espectadores. No en vano, se mantuvieron, obligados, al margen de la mayor parte de la negociación. Su conocida negativa a reformar el Estatut y su escasa representación (15 escaños) han hecho prácticamente invisibles a la formación presidida por Piqué en uno de los debates más importantes de la historia de Catalunya. El único protagonismo de la tarde para los "populares" llegó cuando Pasqual Maragall se dirigió a Piqué y le convocó a una reunión, probablemente, para acordar la abstención del PPC en la votación de hoy.
Matices consensuados
"Acuerdo Económico Solidario". Son los términos que definirán el modelo de financiación propuesto por Catalunya. Finalmente, no habrá alusión al "Concierto" como ocurre en Euskadi. Una expresión que no gustaba a los socialistas catalanes pero cuyo contenido era condición "sine qua non" de CiU.
Tampoco se llamará "Cupo" la cantidad económica que los catalanes deberán aportar a Madrid a cambio de los servicios de competencia de la Administración central, sino "aportación".
Asimismo, el texto contempla la creación de una Agencia Tributaria de Catalunya que tendrá «plena capacidad y atribuciones» para la gestión, recaudación, liquidación e inspección de todos los impuestos y «colaborará y suscribirá convenios» con la Hacienda central.
Enseñanza laica
La religión en la educación entró en escena por sorpresa. Los representantes de UDC sacaron uñas y se negaron de lleno a aprobar un texto que implicara una enseñanza pública laica.
Para lograr el acuerdo, el tripartito aceptó incorporar al Estatut un párrafo en el que se asegurara que «los padres y madres tienen garantizado el derecho que les asiste con sus convicciones en las escuelas de titularidad pública, en las cuales la enseñanza será laica». Matices de mayor o menor importancia y, sobre todo, cuestiones de protagonismo político. Lo cierto es que tanto CiU como PSC, ERC e ICV-EUiA se llevaron ayer un trozo del pastel, lo que permitirá hoy que el Parlament dé luz verde a un nuevo Estatut. La pelota quedará, pues, en el tejado de Madrid.
Las Cortes deberán ratificar el documento. Una decisión que se antoja ardua, tal y como reconoció ayer, el socialista Miquel Iceta. Se mostró confiado en «encontrar el camino» si bien subrayó que «queremos hacer un cambio profundo» lo que provocará una negociación «difícil». |