El ESPANYOL, que sólo mostró orden y control y al que le faltó más vocación ofensiva, le regaló puntos a un pésimo Sevilla, que no dio una a derechas y que repartió errores por todas sus líneas, aunque una acción final de Jesús Navas en colaboración con el defensor rival Moisés sirvió para que firmara el empate. La formación periquita protestó, con razón, un gol mal anulado a Corominas poco antes del final.
El equipo de Lotina se situó sobre el terreno con una férrea defensa que en ocasiones acumuló a cinco hombres, de ellos tres para parar por el centro las evoluciones de Kanouté y Saviola. Eso obligó al Sevilla a tocar mucho el balón en el centro del campo y a adelantar efectivos por las bandas, lo que motivó que se dejaran espacios en la defensa que intentaron ser aprovechados por el Espanyol.
Rebasado en poco el primer cuarto de hora, Fredson abrió el marcador. Tras el 0-1, los catalanes controlaron perfectamente la situación. Los locales, pese a intentarlo, dieron entonces señales de impotencia.
Todo apuntaba hacia el triunfo visitante cuando en el tiempo de prolongación Moisés marcó en propia puerta. |