CON LA piel de gallina dejó al público Peio tras sus dos sentidas dedicatorias para Iñaki Jauregi -fallecido en accidente laboral-, después de marcar los dos primeros goles que derrotaron al Zamudio. Un Arenas práctico demostró su superioridad como rival ante el conjunto de Mariano Ruiz, que quedó maniatado tras dos los zarpazos visitantes de la primera mitad.
Los dos contendientes salieron al terreno sin temor. Interpretando un fútbol ágil y vistoso. A un ritmo trepidante. Poco a poco el ímpetu se fue apaciguando, aunque nunca dejó de ser un choque burbujeante. El Arenas por arriba hizo mucho daño. Así, el primer gol de Peio fue de cabeza, imponiéndose a la defensa rival. El segundo, también de Peio, fue de maestro, controlar un balón en el área y definir con eficacia. Fueron momentos de claro dominio visitante. Zallo de cabeza tuvo su ocasión. Aratz desde lejos hizo estirarse a Izkoa y Endika de cabeza pudo conseguir un resultado de escándalo. Los jugadores del tándem Movilla-Olivares jugaban a placer.
El Zamudio, zarandeado con dos goles en contra, quedó inconsciente y ya no pudo reaccionar. Los visitantes, a lo suyo. Pedro, espléndido; Zallo matador en el área, logrando el tercero y definitivo. Fue una jugada que trastabillado superó a la defensa y condujo el balón a la red. El Zamudio no consiguió ni el de la honra. No era su día, además ante un rival superior. Incluso Koldo lanzó su remate al larguero.
Al final, una inapelable victoria arenera que le devuelve a la senda del triunfo, tras sus dos tropiezos ligueros y el Zamudio, que después de dos victorias, vuelve a generar dudas en casa, ya que sólo ha ganado una sola vez, ante el Indautxu.
Con esta victoria, el Arenas deja atrás al Zamudio, ya que antes del encuentro ambos estaban asentados en la zona templada de la tabla con siete puntos. |