 |
|
|
 |
Félix Porteiro, en el centro, y Robert Kubica, a la derecha, posan con la txapela en el podio de la segunda carrera del Gran Premio de Estoril. P. P. |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Epsilon-Euskadi arrasa
|
|
Kubica es el nuevo campeón de las World Series, el equipo logra el título de marcas y Porteiro gana la segunda carrera en Estoril
|
 |
|
Jon Larrauri Bilbao
|
 |
«YO SIEMPRE compito para ser campeón y este año creo que podemos aspirar al título de pilotos y también al de marcas». Esta frase pronunciada por Joan Villadelprat, presidente de Epsilon-Euskadi, en una entrevista concedida a DEIA antes del comienzo de la temporada acabó convirtiéndose en realidad, palabra por palabra, en la jornada de ayer, un día que pasará a la historia de la escudería vasca, no en vano se recordará como el día en el que, con Estoril como escenario, Epsilon-Euskadi arrasó en las World Series. El polaco Robert Kubica se proclamó campeón al acabar segundo en la primera manga, el castellonense Félix Porteiro ganó la segunda carrera y la suma de puntos que cosecharon ambos pilotos hizo que el equipo se hiciese también con el Mundial de marcas. Algo impresionante y nunca visto en una competición tan disputada e igualada.
Pero los éxitos de Epsilon-Euskadi no sólo se han basado en lo logrado ayer en Estoril, sino que se deben a una regularidad en la que mucho tienen que ver, además de los pilotos, los ingenieros y los mecánicos. Por poner un ejemplo, Robert Kubica ha acabado en el podio en once carreras. El polaco tiene futuro. Como premio por ganar las World Series tendrá la oportunidad de probar uno de los monoplazas del equipo Renault de Fórmula 1 y ya este viernes ejercerá de tercer piloto de Minardi en el Gran Premio de China. Félix Porteiro no le va a la zaga. Al castellonense la fortuna no le ha acompañado a lo largo de la presente temporada, pero aún así ha sido capaz de ganar dos carreras y ha cosechado un gran número de importantes puntos para el Mundial de marcas.
El equipo se presentó en Estoril con las ideas muy claras. Eran otros, sobre todo Adrián Vallés y Tristan Gommendy, los que tenían que arriesgar. En la primera carrera Kubica salía tercero, pero tras la primera curva ya iba segundo tras adelantar a Gommendy. El polaco se dedicó a conservar esta posición, más todavía cuando Adrián Vallés tuvo que retirarse por problemas en su monoplaza. La victoria fue para Andreas Zuber y Kubica ya era nuevo campeón. La fiesta se prolongó en la segunda carrera. Porteiro salía desde la "pole position" y supo conservar esta situación de privilegio hasta el banderazo final. Por detrás, Kubica, ya sin la presión de tener que luchar por el título, realizó una gran carrera a pesar de ciertos problemas en su monoplaza, acabó en tercera posición, logrando de esta manera los puntos necesarios para que Epsilon-Euskadi sea el nuevo campeón por marcas, lo que da buena idea del excelente trabajo realizado por todos sus componentes, desde el primero al último.
Así las cosas, la última cita de las World Series, que se disputará los días 22 y 23 de octubre en el trazado italiano de Monza, será de mero trámite para la escudería vasca, cuyos pilotos tratarán de dar un buen colofón a la campaña. |
|