LOS PERSONAJES "mozartianos" han dado muchas «satisfacciones» a la soprano navarra María Bayo, quien interpreta en el Teatro Real a Donna Anna, en "Don Giovanni", un papel que, a su juicio, atesora uno de los «recitativos acompagnato» mejores escritos de la música y en cuyos sentimientos «nada es postizo».
No debutó en el coliseo madrileño hasta el 2000, aunque desde entonces ha mantenido una fructífera relación, que si el año pasado se materializó con una exitosa producción de "El Barbero de Sevilla", esta temporada llega de la mano de "Don Giovanni" y del recital que abrirá el nuevo Ciclo de Grandes Voces en el Real el próximo mes de diciembre.
La soprano (Fitero, 1961), Premio Príncipe de Viana de la Cultura de 2002 y una de las cantantes estatales de más proyección internacional, canta hasta el 15 de octubre junto a un gran reparto, y bajo la mirada de Víctor Pablo Pérez y de Lluis Pasqual, director musical y de escena, respectivamente, que han debutado con esta producción en el coliseo madrileño.
«Trabajar con Lluis Pasqual ha sido un descubrimiento», afirma la cantante en una entrevista con Efe, en la que destaca la «gran sensibilidad para la música» del director, que «potencia la teatralidad» de los personajes pero «no a la fuerza».
Y sobre su personaje en esta ópera, Donna Anna, María Bayo subraya que, como casi todos los que creó el libretista Lorenzo da Ponte para las óperas de Mozart, es «atemporal y moderno. Sus sentimientos son actuales».
Roles mozartianos
«Veo mi personaje con esa ambigüedad que le da Mozart», porque a su juicio, el compositor no acaba de aclarar hasta donde llegó el ultraje al que se vio sometida por Don Giovanni, en quien descarga sus ansias de venganza tras la muerte de su padre. Todo esto es palpable en el «recitativo acompañato» en el que Donna Anna, una mujer de la nobleza, canta a su prometido, Don Octavio, uno de los mejores que se han escrito en la historia de la música, advierte la soprano, que habla con fascinación de cómo el compositor va adelantando y potenciando con las notas el desarrollo de los hechos que ella relata a su prometido.
Pero éste es uno de los muchos roles "mozartianos" que la soprano ha interpretado, y por los que siente especial cariño, como sus "Susannas" de "Las bodas de Fígaro" -reconocidas como brillantes por la crítica- o "Querubín", papel de esta misma ópera con el que debutó en el Festival de Salzburgo y que no ha vuelto a cantar.
«Es mi compositor favorito, sin duda, siempre lo he dicho y lo seguiré diciendo, aunque cante otros compositores. Creo que Mozart es genial; es el gran, gran compositor», declara María Bayo, con esa decisión y claridad que la caracteriza.
Cantar a Mozart
«¿Como se canta Mozart?; es algo muy intuitivo y natural», precisa cuando habla del genio salzburgués, al que se acercó ya desde sus años de Conservatorio, y del que este año se conmemora el 250 aniversario de su nacimiento.
Sin embargo, María Bayo cree que la película de Milos Forman "Amadeus" no ofreció una fiel imagen de este hombre, que, efectivamente, tenía un «doble sentido cínico», pero debió poseer una personalidad «mucho más profunda», además de un gran bagaje cultural por todos los viajes que realizó en su carrera.
Pero la soprano navarra no solamente canta Mozart, y así lo demostrará con el recital que en diciembre ofrecerá en el Teatro Real de Madrid. «Llevamos un año y medio y tengo gran ilusión», comenta María Bayo, quien a lo largo de su carrera, forjada a fuerza de trabajo, no ha dudado en decir "no" a algunos papeles que le han ofrecido, algo de lo que «no me arrepiento», concluye. |