Un juzgado de Donostia ha condenado a dos años de cárcel a un ciudadano portugués por amenazar a su mujer que, «harta de soportar las vejaciones» a las que le sometía, pidió a su hija, residente en Gipuzkoa, que volviera a su país para llevársela «lejos de su agresor».
Según la sentencia del caso, el acusado y su mujer llevaban casados 30 años, durante los que el imputado «maltrató habitual y reiteradamente a su esposa mediante actos vejatorios y gravemente atentatorios contra su dignidad humana». La mujer, «harta de soportar estas vejaciones, llamó a su hija que reside en Gipuzkoa, para que fuese a buscarla» y le ayudara a salir de Portugal, algo que la chica hizo el 1 de mayo del año pasado. Ese mismo día por la noche, el procesado les llamó por teléfono y, «con ánimo intimidatorio y amenazante», dijo a las mujeres que pensaba ir a buscar a su esposa y que iba a darles «de hostias». |