LA LOCALIDAD ribera de Sartaguda, una de las más castigadas por los fusilamientos de Nafarroa tras el golpe militar de 1936, ha sido elegida para albergar el Parque de la Memoria-Memoriaren Parkea, cuyo proyecto se presentó ayer públicamente en un emotivo acto celebrado en la Casa de Cultura de Burlada.
Cientos de familiares de los 3.000 represaliados del 36 tuvieron la oportunidad de conocer por primera vez, a través de un vídeo, el proyecto del parque que en cuanto se consigan los fondos necesarios (467.235 euros), se va a ubicar en un paraje de 6.000 metros cuadrados cedidos por el Ayuntamiento de Sartaguda. Se da la circunstancia de que en este municipio fueron fusilados el 7% de los vecinos, lo que hizo que mucha gente pasara a denominarlo "el pueblo de las viudas".
Desde hace meses la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra -unos 3.000 a pesar de que en la Comunidad Foral no hubo ningún frente activo- y la Asociación "Pueblo de las Viudas" trabajan para que algún día este parque sea una realidad.
Refrendo del Parlamento
Un paso importante fue el que en marzo de 2003 dio el Parlamento navarro que en un pleno extraordinario trató específicamente este tema. Además de reconocer la injusticia irreparable que se cometió con las víctimas, el legislativo foral -con la única excepción de UPN- apoyó la iniciativa que por entonces planteó el Ayuntamiento de Sartaguda de erigir un monumento en recuerdo de los asesinados.
Sin embargo con el paso del tiempo ha ido tomando cuerpo la opción del parque. La propuesta que ahora se baraja es que incluyan al menos tres esculturas (en concreto de Nestor Basterre-txea, Joxe Ulibarrena y José Ramón Anda), un panel con escritos de Bernardo Atxaga, Jokin Muñoz y Pablo Antoñana, y un gran mural de 7 metros con los nombres de todos los fusilados .
Según explicó Mirentxu Agirre, hija de quien fuera alcalde del PNV de Lizarra, Fortunato Agirre, «no queremos encontrar en este parque el silencio de los cementerios sino el grito desgarrador de la memoria. Por eso preferimos que no sea algo estanco sino dinámico, un espacio en el que la gente hable y pasee».
El reto ahora es conseguir ese medio millón de euros que haga que el proyecto se convierta en realidad. Conscientes de que el Gobierno de UPN no les va a dar demasiadas facilidades, los promotores se han dirigido ya a los 273 ayuntamientos navarros requiriendo su colaboración. |