LAS empresas españolas podrían verse afectadas con una caída del 15% de los beneficios y del 10% de las ventas por la desaparición de políticas a favor de las prejubilaciones, según recoge un estudio de Esade, que analiza el impacto de la nueva normativa comunitaria sobre las prejubilaciones en el Estado español, que se aplicará a partir de enero de 2006. Las empresas también han mostrado su preocupación por la pretensión del Gobierno español, según dijo el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, de elevar la edad de prejubilación de 60 a 61 años aunque esta variable no está contemplada en el estudio.
Dicha normativa comunitaria, por la que los gastos ocasionados por las prejubilaciones se cargarán a partir de 2006 en la cuenta de resultados y no en la de reservas como ocurría anteriormente, afectará a más de medio millón de trabajadores en el Estado español, especialmente al colectivo de hombres con edades comprendidas entre 50 y 52 años que no cuentan con titulación superior y que no desempeñan cargos directivos.
Según revela el estudio, las empresas que se verán más afectadas son las pertenecientes al sector servicios, en concreto la banca, seguidas de la dedicadas a las telecomunicaciones y al sector industrial con un tamaño superior a los 10.000 empleados y que tienen carácter de compañías multinacionales.
El informe pone de manifiesto además que comienza a existir una «cultura de la prejubilación» por la que el 90% de los trabajadores entre 45 y 55 años estaría dispuesto a acogerse a la misma. |