Los precios de la vivienda en España han desacelerado su ritmo de crecimiento, que ha pasado, en términos nominales, de un 18% a finales de 2003 a un 13% actual, tendencia que continuará en los próximos trimestres hasta situarlo en el 9% al cierre de 2006, según el informe Situación Inmobiliaria de BBVA.
En términos reales, el avance de los precios de la vivienda se moderará desde el 9% en el presente ejercicio hasta el 5% a finales del próximo año, con una inflación prevista para 2006 por debajo del 3%, indicó ayer, en conferencia de prensa, el economista del Servicio de Estudios Económicos del banco, José Luis Escrivá.
A su juicio, nos encontramos ante una ralentización del crecimiento de los precios de la vivienda «suave y moderada», que se hace más patente en las comunidades con grandes mercados urbanos, entre ellas Madrid y Cataluña, así como en las orientadas al turismo exterior, que son las zonas insulares y Andalucía.
Escrivá se mostró convencido de que el actual proceso de desaceleración es «menos agudo» que en los ajustes anteriores, cuando los precios de la vivienda en España registraron en los últimos 30 años tres períodos de subidas extremas (boom), hasta un 97% entre 1997-2005, y dos de caídas (bust), la más pronunciada entre 1980 y 1985, de un 22%.
En la forma gradual en que se está produciendo el proceso de ralentización de los precios de la vivienda ha incidido una suave moderación de la demanda, como muestra la evolución del número de tasaciones, que han registrado una caída del 4% en los nueve primeros meses del año respecto a 2004 y las menores entradas de inversión extranjera en inmuebles. |