UNA TREINTENA de activistas de Greenpeace ocupó a primera hora de la mañana de ayer el hotel que la empresa Azata construye en la playa de El Algarrobico en Carboneras (Almería) para denunciar su ilegalidad y exigir a la Junta de Andalucía que inicie los trámites de demolición.
Según informaron fuentes de la organización los escaladores descolgaron en la pared frontal del edificio en construcción una pancarta de 168 metros cuadrados en la que se lee "Demolición".
Una segunda pancarta de 144 metros cuadrados con el lema "Hotel ilegal" cuelga de una de sus torres. Otros escaladores desplegaron de una de las grúas el lema de Greenpeace y dos embarcaciones permanecen en la zona con banderas de "Hotel ilegal demolición", frente al inmueble.
El hotel viene siendo denunciado por Greenpeace como uno de los «mayores escándalos urbanísticos del litoral español».
Los ecologistas tenían previsto desplegar una pancarta con el mensaje "Hotel ilegal" de 300 metros cuadrados en la ladera al lado del hotel.
Reacción gubernamental
En esta tesitura, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, declaró ayer mismo, en los pasillos del Congreso de los Diputados, que su Departamento «ya ha remitido al Boletín Oficial del Estado el deslinde» de parte de la zona ocupada por el hotel, lo que podría resultar en la demolición parcial del complejo.
El deslinde propuesto por el Ministerio de Medio Ambiente sitúa «prácticamente la mitad del hotel en la zona de servidumbre» y saldrá en el BOE «en pocos» días, dijo Narbona. La zona de servidumbre, según la Ley de Costas, recae «sobre una zona de 100 metros medida tierra adentro desde el límite interior de la ribera del mar» y en esta zona quedan prohibidas «las edificaciones destinadas a residencia o habitación». Al estar parte del hotel en esa zona, podría conllevar su demolición. |