LA CUMBRE MUNDIAL sobre la Sociedad de la Información (CMSI) se abrió ayer con un compromiso entre los Estados Unidos y el resto de los países participantes sobre el gobierno de Internet, evitando así una ruptura que parecía programada.
Al término de una sesión maratoniana celebrada en la pasada noche, el secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), Yosho Utsumi, anunció que el compromiso prevé la creación de un foro internacional para discutir las cuestiones relativas a la red, sin modificar por el momento su estatuto actual.
La decisión tiene en cuenta la propuesta hecha por la Unión Europea (UE) para constituir ese foro, aunque por ahora excluye la internacionalización del control de internet, tal y como deseaban los países emergentes presentes en Túnez.
Los Estados Unidos han batallado duro para no ceder en el control del sistema de dominios de la red, confiado a la Corporación para la Asignación de Nombres y Números (ICANN) establecida en California, que depende del Departamento de Comercio.
El secretario de Estado adjunto de Comercio, Michael Gallagher, admitió que el compromiso satisface a su gobierno, añadiendo que consideraba «negativa» la idea de instaurar un control multilateral de la gestión de nombres de dominio.
«El objetivo de los EE.UU. no es dominar la red sino asegurar y proteger su estabilidad, y mi gobierno sigue siendo partidario del papel que puede jugar el sector privado en el desarrollo de internet», subrayó Gallagher.
En definitiva, el compromiso no resuelve nada por ahora, pero al menos permite a las Naciones Unidas, organizadora de la cumbre, afirmar que no se llegó a la crisis ni a la ruptura entre los 170 países participantes en un asunto tan delicado como el futuro de la red. La delegación estadounidense hizo también constar que la posición de las firmas privadas internacionales que asisten a la cumbre es la de sostener el «status quo» actual de internet y, por añadidura, el control de Washington. |