HASTA EN treinta ocasiones, los bomberos de Gasteiz se vieron obligados a salir hace dos días para achicar agua en las balsas generadas en las calles debido a la lluvia que cayó intensamente en ciertos momentos de la tarde y, de forma más suave, durante todo el día. Desde el Alto de Armentia hasta Juan de Garay, los bomberos se afanaron por tratar de impedir al agua que inundara carreteras, calles, garajes y locales. Una situación que para el grupo municipal del PNV fue, sin embargo, un «desastre» por la «falta de previsión» del equipo de gobierno.
Así, Malentxo Arruabarrena, criticó que las «numerosas» balsas de agua no sólo impidieron el tráfico rodado en «muchísimos puntos del casco urbano», sino que los peatones también tuvieron «serias dificultades para circular». Para la formación nacionalista, la mayor parte de estas balsas fue provocada por la falta de limpieza de los sumideros que, defiende Arruabarrena, se debe abordar cada mes. «Las primeras lluvias fuertes del otoño nos han dado la razón y ha quedado claro que las hojas y otros desechos han obstaculizado el desagüe normalizado», insistió.
Por contra, para el Ayuntamiento las inundaciones que se generan en momentos como el de hace dos días se podrán evitar con la renovación de la red de abastecimiento. Además, otra infraestructura como el depósito de tormentas que se construirá en Yurre retendrá el agua que llega al río Zadorra tras precipitaciones de gran volumen con lo que también se evitarán la creación de estas balsas. |