El Ayuntamiento de Basauri seguirá frenando construcciones y revisando obras, muchas de ellas concluidas hace años, cuyos expedientes contengan un mínimo indicio de incumplimientos de las exigencias recogidas en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). El alcalde, Rafael Ibargüen, aseguró a DEIA que el informe pericial que ha originado las primeras denuncias municipales «contiene más casos», pero que «la administración seguirá su propio ritmo de actuaciones y no se dejará llevar por informaciones procedentes del único implicado en el caso o directamente afectados: vecinos o promotoras. Se está produciendo demasiada intoxicación».
La defensa del arquitecto municipal, único inculpado hasta la fecha en dos casos de presuntas ilegalidades urbanísticas de las que habrían derivado sendos fraudes fiscales, localiza once nuevas urbanizaciones y cuatro sustituciones de viejas edificaciones cuyas licencias, en la misma situación, han tenido luz verde de la administración.
Todas estas desavenencias sobre la diferencia entre los contenidos del PGOU de Basauri y el resultado final de estas urbanizaciones tiene su origen, según alega la defensa de Fernando Garaizar, el arquitecto sancionado, en los desajustes del PGOU «que ya se detectaron en el proceso de formación del plan, pero no todos fueron corregidos». Según ha podido saber DEIA un informe de este técnico superior, redactado en abril de este año, recordaba que «en los últimos años, en más de una ocasión, se han propuesto modificaciones puntuales para corregir errores, que no se han llevado a cabo».
Ibargüen que se remitió una vez mas a los tribunales, insistió en que la denuncia municipal no tiene como objetivos «ni a compradores, ni a determinadas constructoras, ni a nadie en concreto. Nuestro objetivo es aclarar cualquier irregularidad». |