La diputación foral y el Gobierno vasco dan el primer paso «de muchos sucesivos» para la recuperación de la fauna y la flora de las principales cuencas fluviales vizcainas. Un ambicioso proyecto cuya primera inversión por parte de la Diputación será de 500.000 euros durante 2006, ampliándose en siguientes ejercicios, hasta cumplirse el plazo de ejecución previsto, que es de cinco años.
Gobelas y Torre, en Sopelana, y Estepona, en Bakio, serán los primeros de los 15 ríos sobre los que está previsto actuar. Concretamente, en estos tres cauces fluviales las acciones irán encaminadas a la limpieza y seguimiento de malezas, instalación de escolleras y plantación de vegetación en los márgenes. Además, para recuperar la fauna, se mejorarán los hábitats, cursos fluviales y las cuencas.
Para continuar con este plan, han dado comienzo los trámites para redactar sendos proyectos para la restauración hidrológica de los ríos Butroe, Galindo, Lea, Barbadun, Artibai, Oka, Asua, Agüera, Ibaizabal, Kadagua, Karrantza y Nerbioi. «Hasta el momento, nos hemos preocupado por recuperar lo que la industrialización ha destruido. Ahora, nuestras prioridades se encaminan a que los ríos dejen de ser un recurso y pasen a ser un patrimonio», declaró el diputado.
Dos décadas de intensa actividad de saneamiento y tratamiento de las aguas residuales han permitido que la salud de los ecosistemas «haya mejorado espectacularmente», según el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga. La eliminación paulatina de elementos contaminantes -a seis años de que finalicen las obras globales de saneamiento y depuración de los cursos fluviales- y la «conciencia y compromiso de muchas empresas que se han preocupado por la gestión de sus vertidos» han propiciado la recuperación de las tasas de oxígeno y los elementos químicos esenciales para la vida en los cauces fluviales. Alentados por esta mejora y conscientes de que la depuración de las aguas «no asegura por sí sola una restauración de los valores naturales», la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno vasco están desarrollando ahora este nuevo plan para recuperar el estado natural de los ríos, priorizando la actuación en «aquellos cursos o tramos que hayan recuperado un nivel óptimo en la calidad del agua y sus riberas».
Primeros pasos
El primer paso para esta puesta en marcha fue la redacción de un estudio, lo que permitió «la identificación global de los factores que entorpecen el desarrollo de la fauna y la flora propios de los ecosistemas».
En este estudio, fueron analizados 74 tramos de los cauces fluviales, en los que estaban reflejados «cada uno de los ríos vizcainos». Tras la identificación global de los factores que impiden los desarrollos básicos del entorno natural de los ecosistemas, los técnicos encargados de llevar adelante el plan elaborarán programas de actuación específicos para cada uno de los ríos, «porque las realidades son muy distintas», matizó Madariaga. |