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Beenhakker y Hiddink hacen patria fuera de Holanda
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Trinidad y Tobago y Australia, sus respectivas selecciones, superan la repesca
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I. U. Bilbao
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El fútbol holandés acaparará buena parte del protagonismo del próximo Mundial de Alemania. Al menos, de entrada. La selección tulipán, conducida por el siempre genial Marco Van Basten, se ganó su hueco en la cita germana hace ya algunas semanas.
Ayer les tocó el turno a otros dos ilustres entrenadores holandeses. Guus Hiddink, cronológicamente hablando, fue el primero en dejarse ver al conseguir que Australia, su actual selección, dejara en la cuneta a la histórica Uruguay. El tiempo reglamentario, tal y como sucediera en la ida, terminó con 1-0 a favor del equipo de casa. Los australianos encontraron esta vez su consuelo en la tanda de penaltis. Hiddink vivirá así su tercera experiencia mundialista como técnico de otros tantos paises: Holanda, Corea y Australia.
Leo Beenhakker lo tenía un poco más complicado, puesto que Trinidad y Tobago, su selección, acudía a Bahrein con el 1-1 de la ida. Un solitario gol de Dennis Lawrence sirvió para que el combinado caribeño. La polémica rodeó esta eliminatoria, sobre todo en los lances finales.
Turquía lo intentó
El resto de esta última jornada de eliminatorias de repesca se desarrolló en territorio europeo. Mientras la República Checa volvía a ganar 1-0 a Noruega, Suiza sufría de lo lindo para poder salir viva de Turquía. Los otomanos, que perdieron 2-0 en la ida, llegaron a estar 3-1 en el marcador, pero acabaron 4-2. |
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