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El ruso Nikolay Davydenko gesticula tras derrotar a Gastón Gaudio. Efe |
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El lujo asiático del Masters se encuentra fuera de la pista
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TENISLimusinas y vestuarios nominales con televisión de plasma para los participantes
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J. Cirarda Bilbao
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QUIZÁ LOS organizadores del Masters de tenis de Shanghai no estén de acuerdo con la lesión aducida por Andre Agassi para abandonar el torneo tras perder en su primer encuentro. Los chinos criticaban las formas del jugador de Las Vegas, en contraposición a las buenas maneras de Rafa Nadal, que dio todo tipo de explicaciones y comparecencias pese a no jugar un solo punto sobre la moqueta del Qi Zhong Tennis Stadium. Ellos esperaban un cartel de lujo que quedó reducido a la mitad, por mor de las renuncias y las lesiones. Sin embargo, esa exclusividad que no se ha visto en la pista sí que tenía su expresión en cada detalle con la que los organizadores "miman" a los "maestros" de la ATP.
Y es que no falta ningún detalle. Cada jugador dispone de su vestuario individual, con su nombre en la puerta. Dentro no hay el típico banquillo, el perchero austero y una pequeña ducha. Cuando traspasan "su" puerta, los participantes en el Masters se encuentran con una habitación de dimensiones considerables en la que está incluido un baño completo. Un televisor de plasma preside el recinto, en el que también hay una mininevera con forma de lata de refresco, dos sillones y una mesa baja.
Con partidos cada dos días, los jugadores tienen mucho tiempo entre encuentro y encuentro. Y en una urbe como Shanghai hay tiempo para todo. Así que, cada uno de los jugadores dispone de un Mercedes de lujo, con chófer incluido, durante las 24 horas del día.
Además, los ocho jugadores así como los suplentes se encuentran alojados en otras tantas suites del hotel Hilton de la ciudad china. Y no están solos. Cada uno de ellos goza también del privilegio de disponer de dos habitaciones para sus acompañantes.
Todo esto corre a cargo del presupuesto de la organización, que pretende que los jugadores recuerden su paso por Shanghai como una ocasión única a lo largo de su vida deportiva.
Y por si esto fuera poco, los premios en metálico también quitan el hipo. Así, si el ruso Davydenko, uno de los clasificados para semifinales, se impusiera en la final, ganaría más dinero que durante todo el año: 1,5 millones de dólares. Claro que los suplentes, aunque no jueguen un minuto, tienen asegurados 50.000 dólares. Todo un lujo. |
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