El Rey de Marruecos, Mohamed VI, reafirmó ayer la voluntad marroquí de afianzar sus relaciones con España y Francia, con motivo de su discurso en Rabat en el 50 aniversario de la independencia de su país.
«Queremos reafirmar Nuestra sólida voluntad de afianzar las bases del destacado partenariado marroquí-franco-español, inspirándonos de ese elevado sentimiento político y civilizado, de liberarse del complejo de la colonización» que tanto España como Francia llevaron a cabo con su Protectorado marroquí de 1912 a 1955, manifestó.
Al evocar las «brillantes páginas» de la historia de Marruecos en esta efeméride, el monarca alauí dejó claro que no lo hace «con la voluntad de engrandecimiento o de alabanza, sino más bien para sacar las enseñanzas y lecciones de sus éxitos y fracasos, sentir la profundidad de los significados del legado político y patriótico, y descubrir los magnos esfuerzos y sacrificios consentidos por las generaciones que sucedieron».
Dicha contribución de todos los marroquíes han permitido un Marruecos «libre y soberano» en la actualidad. «Que esto sea para nosotros un fuerte estímulo, que nos permita acometer el futuro con idéntica movilización, confianza y entusiasmo, así como participar colectivamente en el proceso de consolidación de la democracia y del desarrollo», pidió.
«Irreversible»
Mohamed VI consideró «irreversible» la vía que los marroquíes han emprendido con la consolidación de la ciudadanía «íntegra» de todos los marroquíes. «A todos considero iguales, estén donde estén y sea cual sea su condición social. No hay diferencia entre los individuos, sino por el grado de patriotismo sincero que encarnan, cumpliendo la responsabilidad que a cada cual corresponde y representando honrosamente a nuestro país, de cuya pertenencia, defensa y preservación colectiva de su unidad y arraigo de su honor, todos nos enorgullecemos», subrayó. |