EL GOBIERNO español mostró ayer su respeto al contenido de la carta enviada por el presidente del PP, Mariano Rajoy, a José Luis Rodríguez Zapatero, pero considera que el comportamiento de los ‘‘populares’’ hasta ahora hace poco creíble el ofrecimiento de diálogo, según informaron fuentes de Moncloa. La misiva fue enviada ayer por la mañana, pero el presidente se encuentra de viaje oficial en Marruecos, por lo que las fuentes consultadas no precisaron cuándo la responderá. No obstante, manifestaron que el Ejecutivo tiene la mano tendida al diálogo «en contraposición a lo que hizo el PP con su ley de Educación hace dos años, que se quedó sólo».
En su carta, Rajoy aboga por dejar a un lado las diferencias políticas para poder alcanzar, «juntos», un modelo educativo que sea «duradero» y que no fomente la «división» en la sociedad española. En la misiva se subraya que la Educación debe ser «un escenario de encuentro y no de confrontación», especialmente cuando los resultados no son satisfactorios. «Ambos somos conscientes de que a pesar de los esfuerzos que hemos realizado a lo largo de estos años de democracia, no podemos sentirnos satisfechos del balance que exhibe la educación», apunta. «Los informes nacionales e internacionales confirman esta impresión. Lo sabes tan bien como yo. Somos padres -recalca- y conocemos de primera mano la pobre imagen que proyectan nuestras aulas».
Tras afirmar que ambos deben demostrar «altas dosis de responsabilidad y generosidad», Rajoy invita directamente a Zapatero a apartar sus «diferencias políticas» a fin de poder alcanzar «unas bases de consenso estable y duraderas» en torno al pacto constitucional, «que quedó plasmado en el artículo 27 de la Carta Magna». En este contexto, Rajoy apuesta por abrir «una pausa de reflexión» con el fin de iniciar un diálogo «sereno». |