El portavoz de Elkarri en Nafarroa, Paul Ríos, hizo ayer un llamamiento a Sanz y UPN «a mantener algún tipo de contacto con Batasuna, siquiera informal, con el fin de aprovechar el tiempo de oportunidades para la paz y la normalización política que se ha abierto, tras dos años sin atentados mortales».
Este colectivo entiende que lo más efectivo en las actuales circunstancias sería la creación de una mesa de partidos en Navarra sin exclusiones, pero ante la dificultad de que se constituya de inmediato, requieren que al menos no se renuncie a dialogar «también con Batasuna que es parte de nuestra sociedad, una fuerza con arraigo, y por tanto hay que tenerla en cuenta a la hora de buscar soluciones».
Con el fin de recabar apoyos ciudadanos a sus reivindicaciones de cese de la violencia y creación de la mesa de partidos en Navarra, han convocado este sábado una concentración que tendrá lugar a las 11,30 de la mañana en la Plaza de las Recoletas.
Durante su comparecencia, Paul Ríos, Maisus Recalde y Ana Elvira, incidieron en que aunque todavía no se den las circunstancias para constituir formalmente la mesa de partidos «sí es posible preparar consensuadamente las bases de su convocatoria y los partidos e instituciones navarras tienen un papel fundamental para que esta posibilidad sea una realidad cuanto antes». Lamentaron en este sentido las palabras el día anterior de Sanz referidas a que aunque se lo pidan no se reunirá con Batasuna «por ser una organización ilegal». Ríos incidió en que en este momento de oportunidades que se ha abierto, tras dos años sin atentados mortales, un clima político favorable al diálogo y perspectivas de que se llegue a las elecciones de 2007 sin presiones, «el diálogo informal entre UPN y Batasuna sería muy importante, siquiera para conocer cómo ven ellos las cosas, qué oportunidades y dificultades observan y qué propuestas se pueden hacer para avanzar».
El diagnóstico de Elkarri es que por una parte persiste la amenaza de la violencia y la vulneración de los derechos humanos y por otra la exclusión y el recorte de derechos y libertades. Para conciliar ambas posturas apelan a la mesa de partidos. |