Definición Son víctimas del terrorismo las de ETA, GAL y "Batallón vasco-español"
Límites La ponencia no tratará a los afectados por las torturas o la dispersión
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Las frases «La polémica no respondía al nombre ni al contenido, sino a la disputa entre determi-nados grupos» Iñigo Urkullu EAJ-PNV «Hemos pasado un rato desagradable con EHAK, pero no volverá a incordiar» Santiago Abascal PP
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Se acabó el consenso. Finalmente, en la ponencia permanente de víctimas no estarán representadas todas las formaciones políticas del Parlamento vasco. El grupo de EHAK (Ezker Abertzalea) decidió ayer abandonar las reuniones al comprobar que el foro tratará exclusivamente sobre las víctimas del terrorismo, y no se abrirá a las personas que denuncian torturas o a los presos afectados por la dispersión, como había reclamado en las últimas semanas.
Así, la ponencia que arrancó con una inédita unanimidad hace dos semanas, seguirá los trabajos con una «foto fija que ya hemos vivido años atrás», tal y como lamentó el parlamentario de Ezker Batua Oskar Matute. No en vano, en la legislatura anterior Sozialista Abertzaleak se ausentó de las reuniones por la misma razón esgrimida ayer por Ezker Abertzalea.
«No queremos seguir en una ponencia que se queda coja, que nace limitada», anunció la hasta ahora representante de EHAK en este foro, Itziar Basterrika. La dirigente abertzale rechazó la «jerarquización de las víctimas» que, a su juicio, realizan las formaciones que abogan por tratar sólo a los damnificados por terrorismo. «Estamos de acuerdo con que las víctimas sufren y merecen un reconocimiento público, pero esto ocurre a todas las víctimas, a las de un lado y a las de otro», explicó al término de la reunión en la tarde de ayer.
La ausencia de Ezker Abertzalea supuso una mala noticia para la mayoría de los grupos parlamentarios. El primero en mostrar su malestar fue precisamente el presidente de la ponencia, el nacionalista Iñigo Urkullu, quien invitó a reflexionar a la izquierda abertzale.
Sin capacidad de veto
«Nadie tiene capacidad de veto», advirtió Urkullu al respecto, en una implícita referencia al Partido Popular, que anunció que no acudiría a la ponencia de víctimas si en ella participaba EHAK.
No obstante, el presidente mostró también «satisfacción» al entender aclarado el «debate falso» que se ocultaba tras la polémica surgida desde el inicio de la ponencia. «En realidad, respondía a la disputa entre determinados grupos políticos», dijo en alusión a EHAK y PP.
«Está claro que la polémica no tenía nada que ver con el nombre ni con el contenido», subrayó tras aclarar que víctimas del terrorismo son los afectados por la violencia de ETA, GAL, y el "Batallón vasco-español". Se remitió, además, a la Ley de Solidaridad de 1999 que acota la definición de terrorismo como «las bandas o grupos armados que actúan con la finalidad de alterar la paz ciudadana».
No renunció, sin embargo, a buscar la reconciliación en el seno de la ponencia. «Intentaremos abordar entre todas las formaciones un nuevo tiempo político que tenga la posibilidad de poder ver, mejor antes que tarde, una Euskadi en paz y en libertad que redunde en la verdad, la justicia y la construcción de una sociedad donde quepa la reconciliación», confió Urkullu.
Pero, como era de esperar, la ausencia de EHAK no fue mala noticia para todos. Sin tapujos, consideró el PP un motivo de alegría que Ezker Abertzalea «no volverá a incordiar ni a molestar en una ponencia de víctimas del terrorismo». Santiago Abascal defendió la habitual línea de exclusión afirmando que «hemos pasado un rato bastante desagradable» al compartir la primera reunión con la formación abertzalea.
Asimismo, anunció su malestar porque «algunos grupos han tratado mejor y se han mostrado más benevolentes con EHAK que con el PP, partido que tiene víctimas».
Más ambiguos se mostraron los socialistas. No quisieron mostrar una clara satisfacción ante el abandono de EHAK e incluso insistieron en que «lo ideal habría sido tener las aportaciones de todos los grupos». Sin embargo, no dejaron hueco para otro tipo de colectivos en la ponencia. Es más consideró que la petición de EHAK «habría supuesto mezclar a las víctimas con los verdugos».
Aunque no hubo críticas sólo para la formación abertzale. Rodolfo Ares dirigió su mirada también al PP cuando les acusó de «arrogarse la representación de las víctimas e instrumentalizarlas para sus intereses partidistas».
Claramente enfadado compareció el representante de Ezker Batua. Al término de la ponencia, Oskar Matute aseguró que «no renunciamos a que sea completa, le duela a quien le duela. Si el PP tiene algún con problema con que estén todos, es sólo su problema». Lamentó la ruptura del consenso, así como los bloqueos previos anunciados por unos y otros y abogó, una vez más, por el diálogo político.
También marcó posiciones la parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, quien optó por quedarse a las próximas reuniones, pese a que no se atendió su reivindicación de atender también a las víctimas de las torturas y la dispersión.
Adelantó, en este sentido, que su formación promoverá otras ponencias que alberguen las necesidades de los colectivos que se quedan fuera. «El objetivo de esta legislatura es dar respuesta y reconocer todo el sufrimiento derivado del conflicto de este país», concluyó. |