LA ACTIVIDAD económica de la Unión Europea crecerá tan sólo un 1,5% en 2005, frente al 2,4% del año pasado, aunque recuperará su potencial en 2006 con una previsión de crecimiento del 2,1% y del 2,4% en 2007. Una evolución similar registrará la zona euro, con un crecimiento del 1,3% este año, que repuntará al 1,9% en 2006 y el 2,1% en 2007, según las previsiones de otoño presentadas ayer por la Comisión Europea. El principal impulso de esta recuperación será la demanda interna, y especialmente de la inversión privada.
«Tras un primer semestre decepcionante, la zona euro y la UE se encuentran en buena posición para aprovechar las brillantes perspectivas actuales de la economía mundial», concluye la Comisión Europea en su informe. Concretamente, Bruselas confía en un incremento de la inversión del 3% entre 2006 y 2007, lo que sumado a otros factores como una política macroeconómica flexible y un tipo de cambio nominal efectivo más débil podría impulsar las perspectivas de crecimiento. Asimismo, el Ejecutivo comunitario espera que se creen seis millones de nuevos puestos de trabajo en los próximos tres años y reducir así la tasa de desempleo. No obstante, la inflación seguirá aumentando y cinco países seguirán registrando déficits públicos por encima del 3% que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
«Agotamiento» en España
En cuanto a la situación económica del Estado español, el comisario Joaquín Almunia alertó de que ciclo empezaría a mostrar «signos de agotamiento», y de que una subida de tipos de interés podría afectar negativamente a las familias. Entre los factores que podrían impulsar esta tendencia, se encuentra la vivienda, que empezaría a mostrar un menor ritmo de crecimiento, la elevada inflación, y la pérdida de competitividad de la economía española que afectaría a las exportaciones y a la balanza exterior. |