El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ofreció ayer «voluntad de acuerdo» a los convocantes de la manifestación contra la LOE, que discurrió el sábado pasado por Madrid con un seguimiento de cientos de miles de personas.
La reunión se mantuvo en el palacio de la Moncloa a lo largo de toda la mañana. El ejecutivo, que no retirará el proyecto, asumió que hay «margen para negociarlo» en el Congreso de los Diputados.
Durante la próxima semana, está previsto que se debatan en la comisión parlamentaria de Educación y Ciencia las más de mil enmiendas parciales presentadas al proyecto.
Zapatero, acompañado por la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, recibió a representantes y dirigentes de CONCAPA, FEAPA, USO o el Foro Español de la Familia. Al término del encuentro, que se desarrolló de forma cordial, habló Luis Carbonell, presidente de la Confederación Católica de Padres, quien reiteró que habían vuelto a pedir de Moncloa la retirada del texto. Sin embargo, eso no sucederá.
Según Carbonel, el presidente español se ha comprometido a dar un «margen» para consensuar el proyecto de ley, pero sin retirar el texto. La ministra San Segundo, además, no dimitirá. «Vamos a dar ese margen al presidente, porque todo el mundo se merece una oportunidad», afirmó, aunque avisó que si no se cumplen sus expectativas habrá más «movilizaciones». De hecho, el propio Carbonel reconoció que con respecto a la asignatura de religión, Zapatero no está dispuesto a negociar.
Religión no computable
Por su parte, el Secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, agradeció el tono «cordial» de una reunión que se prolongó por más de dos horas y media. «Estamos convencidos de que cuando se abandona el insulto, el entendimiento es mucho más fácil», afirmó, añadiendo que «no han triunfado» los que pretendían la paralización del proyecto.
El gobierno y las asociaciones llegaron al acuerdo de que la LOE debe «primar y reconocer el esfuerzo de los estudiantes», y sin embargo, mostraron su desacuerdo en el tratamiento de la religión. El verdadero «pacto de Estado» viene dado porque la religión sea evaluable «pero no computable». |