LA CONSEJERA andaluza de Salud, María Jesús Montero, anunció ayer que la Junta de Andalucía ha empezado el proceso para aprobar una ley que regule el uso de la transferencia nuclear, conocida como clonación terapéutica. Montero destacó que esta ley supondrá «una garantía» para que estos científicos trabajen con cobertura legal y para que sus trabajos cumplan con unas exigencias éticas y de excelencia científica. Se da la paradoja de que con este anteproyecto, la Junta se adelanta a la Ley Nacional de Investigación Biomédica, que también recoge la clonación terapéutica y que debía tener luz verde del Consejo de Ministros a principios de año.
Andalucía da así un paso más en la regulación de la investigación con células madre y ahora se atreve con la transferencia nuclear que consiste en transferir el núcleo de una célula adulta de un donante a un óvulo al que se le ha extraído su núcleo, para reprogramar su crecimiento y orientarlo hacia la creación de órganos o tejidos que luego puedan ser trasplantados a un donante con alguna patología.
La Junta impulsará esta ley sobre transferencia nuclear tras conocer informes jurídicos que avalan tanto la legalidad de estas técnicas, pues no se considera que el material genético que se emplea sean embriones, como su competencia exclusiva en materia de investigación. Una de las ventajas terapéuticas de esta técnica es que las líneas celulares que se obtienen con ella proceden genéticamente del donante con lo que no hay problemas de rechazo con el futuro trasplante, cuestión decisiva en enfermedades como la leucemia», explicó la consejera.
«Esta ley permitirá a Andalucía seguir teniendo un liderazgo en esta materia y seguir abriendo puertas para que los investigadores puedan utilizar adecuadamente este tipo de técnicas», apostilló.
De hecho, de los cinco proyectos de células madre aprobados a nivel estatal, cinco se desarrollan allí. Andalucía cuenta además con el Banco de Líneas Celulares de Granada, el tercero en Europa con titularidad pública. |