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El bailarín argentino Julio Bocca ayer en elTeatro Arriaga de Bilbao. Ángel Ruiz de Azua |
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«A pesar de tener anginas no podía faltar a mi cita con Bilbao», dice el bailarín argentino Julio Bocca
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Actúa en el Teatro Arriaga hasta el domingo con el espectáculo ‘‘El hombre de la corbata roja’’ y anuncia su retirada para el año 2007
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Sandra Atutxa Bilbao
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Las frases «Es una decisión propia. Nadie me obliga. Prefiero dejarlo a que me digan que me vaya» «Estoy seguro que en mi última actuación no faltarán las lágrimas, pero serán de felicidad» Julio Bocca Bailarín
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«MENOS mal que no necesito hablar, sino bailar. Las anginas me están dejando fatal. El otro día no pude venir a la rueda de prensa para presentar el espectáculo en Bilbao. Pasé una mala noche. Os pido que me perdonéis», con la voz aún tomada por la congestión se disculpaba ayer el bailarín Julio Bocca que, a pesar de su estado de salud hizo un esfuerzo para recibirnos amablemente y charlar un rato con nosotros.
Recién llegado de Málaga el bailarín actúa con el Ballet Argentino con el espectáculo ‘‘El hombre de la corbata roja’’. «La verdad es que no me encuentro bien pero tenía claro que no podía suspender mi cita en Bilbao», puntualizaba el argentino quien ha anunciado ya su retirada para el 2007. «Ésta es la última vez que actuaré en Bilbao. De aquí nos vamos a Vigo», explicaba el bailarín.
Empezó en la danza con tan sólo catorce años. «Era un niño al que le encantaba bailar. Jugaba a bailar y bailaba jugando», recuerda. Tras veinticuatro años sobre los escenarios, Bocca reconoce que está cansado. «Son muchos años y esta profesión desgasta», dice.
«No me da pena»
Considerado uno de los mejores bailarines del mundo, Julio cree que los cuarenta es la mejor edad para poner un punto y seguido a su carrera. «No me da pena. Es una decisión propia. Nadie me obliga. Prefiero dejarlo a que me digan que me vaya», revela el argentino.
Su intención es continuar en el mundo de la danza centrándose en la organización de giras y montando espectáculos como productor o como director. «Probablemente, cuando ya no use el traje de Don Quijote o el de Don José en Carmen, me dedique exclusivamente a producir espectáculos de ballet, y a enseñar lo que he aprendido durante toda mi vida», contaba ayer Julio.
A pesar de que la decisión de retirarse es irrevocable, el bailarín reconoce que en su última actuación no faltarán lágrimas sobre el escenario. «Lloraré seguro, pero serán lágrimas de felicidad», puntualizó.
En nuestra conversación nos adelantaba su intención de cogerse en diciembre unos días de descanso para viajar a Lanzarote donde aprovechará para tomar un poco el sol y relajarse. «Espero curarme antes de que me lleguen las vacaciones», comentaba el bailarín.Lo cierto es que todavía queda tiempo para hablar del adiós definitivo de Bocca. Mientras tanto Julio dice que seguirá poniendo el corazón y el alma en cada actuación que realiza. «Es la única manera de llegar al público. Sintiendo lo que haces. Yo lo llevo haciendo durante toda mi vida y lo voy a seguir haciendo», asegura.
Espectáculo multimedia
Los amantes de la danza y, por supuesto de Bocca tienen una cita en el Teatro Arriaga de Bilbao hasta el 20 de noviembre.
El programa previsto lo componen ‘‘El hombre de la corbata roja’’, espectáculo multimedia estrenado en el 2004 en Mar del Plata, en el que se cuenta la obsesión que despierta en una mujer un cuadro del mismo título, cuya figura parece cobrar vida para seducirla y arrastrarla a un mundo de pesadillas.
Además, se incluye ‘‘The river’’ fruto de la colaboración entre Duke Ellington y Alvin Ailey, estrenada en 1970 y que representa el nacimiento y curso de un río desde sus fuentes hasta el mar, como alegoría del nacimiento, la vida y la reencarnación. |
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