El presunto colaborador de ETA Orkatz Gallastegi negó ayer ante un tribunal de la Audiencia Nacional haber recogido información sobre el magistrado José María Lidón, que fue asesinado en Getxo el 7 de noviembre de 2001. El fiscal solicita una pena de 30 años de prisión para Gallastegi, al que acusa de colaboración necesaria en un delito de asesinato terrorista.
Durante el juicio iniciado ayer, el acusado, a preguntas del fiscal, negó haber realizado labores de información sobre el magistrado o concejales del PSOE y PP de Berango, así como la elaboración de los zulos situados en el monte de la ikastola Ander Deuna en los que, supuestamente, depositaba los documentos con la información.
Gallastegi aseguró que las declaraciones hechas en sede policial en las que se inculpaba fueron fruto de amenazas y torturas que denunció posteriormente ante el juez. Por otra parte, afirmó que sólo conocía de vista a Urtzi Murueta, el encargado, según el escrito del fiscal, de señalar al juez Lidón como objetivo de esas informaciones. La declaración de Murueta, encarcelado en Francia, se realizará por videoconferencia.
En la vista prestó declaración como testigo la viuda del magistrado, que iba en el mismo vehículo que su marido en el momento del atentado. Según indicó, cuando se disponían a salir del garaje de su casa, vio cómo una persona se acercaba a la ventanilla para después disparar contra su marido. Otra, de frente, efectuó también varios disparos contra la víctima y llegó a apuntar a su mujer antes de huir. El hijo del juez, que conducía el coche que precedía a sus padres, afirmó en su declaración haber visto a dos sujetos en la entrada del garaje, que posteriormente dispararon contra su padre según pudo ver por el espejo retrovisor. El letrado que asistió a Gallastegi en el momento de su detención por la Ertzaintza y en la declaración policial afirmó que el trato recibido por el acusado fue correcto, sin malos tratos o presiones.
Además, en la sesión de ayer testificaron tres personas que se encontraban próximas al lugar de los hechos y que oyeron los disparos. Ninguno de los testigos, sin embargo, vio los rostros de los terroristas que perpetraron el atentado. Después de la deliberación del tribunal, fue aceptado un nuevo informe presentado por la acusación como ampliación del escrito de calificación sobre el testimonio del instructor de la causa. |