UN TOTAL de 212 abogados en ejercicio de Iruñea han firmado un escrito expresando su pleno convencimiento de que su compañero letrado pamplonés Pepe Uruñuela «ni es ni ha sido nunca de ETA» y por tanto carece de sentido la decisión de la Audiencia Nacional de incluirle en el sumario 18/98 y solicitar para él doce años de prisión.
Entre los firmantes del escrito en el que se solicita la absolución de Uruñuela figuran: desde los magistrados Fermín Zubiri, José Francisco Cobo o Francisco José Goyena al que fuera decano del Colegio de Abogados de Pamplona, Ángel Ruiz de Erenchun, o los letrados en ejercicio: Miguel Artxanko, Javier Asiain, Fermín Ciaurriz, Carlos Garaikoetxea, Patxi Zabaleta, Begoña Okiñena o Ana Viscarret.
Todos ellos certifican que conocen perfectamente a Uruñuela y aseguran que «si algo ha caracterizado siempre su trayectoria profesional ha sido la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la injusticia social, ayudando en los turnos de oficio a los más débiles». Pese a ello la Audiencia mantiene su petición por entender que «participó en la estrategia de desobediencia civil de ETA a través de la Fundación Zumalabe, potenciando movimientos populares».
El peso de la acusación se fundamenta en que la referida Fundación organizó en su día unas jornadas, en las que entre otros intervino Uruñuela, y en las que un conferenciante presentó una ponencia sobre desobediencia civil que luego fue hallada en manos de un miembro de ETA.
«Hilazón absurda»
La abogada del letrado encausado en el 18/98, Nines López, incidió ayer en que "la hilazón que ha efectuado la Audiencia Nacional es absurda y difícilmente entendible desde el plano jurídico. Tener que probar que uno no es de ETA -añadió- es casi inquisitorial. En un Estado de Derecho, además de la presunción de inocencia «existen unas reglas del juego que consisten en que el que acusa, prueba». Concluyó que «a poco que entienda uno de la vida, sabe que la desobediencia civil es una forma de entender la disidencia política de manera distinta a la armada».
Por su parte Uruñuela agradeció la solidaridad de sus compañeros, y la que el otro día le expresaron también una veintena de comités de empresas. Reiteró su absoluta inocencia y se mostró indignado «por verse inmerso en un proceso falto de rigor jurídico , donde no existe ni una sola prueba inculpatoria». |