En los últimos años, algunos argentinos no sólo han colaborado en diversos canales, como la última «gavilanización», sino que han supuesto un contrapunto exótico: Klikowsky en la serie que lleva su nombre, Julián en “Vaya Semanita” o Juan Pablo Garzón en “Canal Bizkaia”,... De forma paralela también ha aumentado la presencia de argentinos como astutos comerciales (por lo menos, en Bilbao). Quienes tienen el arte de vender un piso, cómo no van a triunfar en la pequeña pantalla. ETB ha encontrado un filón también en los reality. Y el Athletic quizás remedie su cantera entre los que llevan un sonoro apellido vasco. No es de extrañar que algunos le llamen el octavo herrialde. EUSKERA
Muchos vizcainos no se encuentran identificados con el euskera batua o la tendencia a hablar en un “gipuzkera” cerrado del ente vasco, como en programas como “Wazemank”, que tiende a caricaturizar a personajes como el ex pelotari Tolosa, o a Euzkitze, o baserritarras (o aldeanos como se dice en Bizkaia) de la Gipuzkoa profunda, más cerca de la teatralización y el uso del euskera de “Kutxidazu bidea, Ixabel”.
Es difícil contentar a todo el mundo: a euskaldun-berris, y a euskaldunes que utilizan sólo su dialecto. Todo depende de la procedencia de los actores que se contratan. Si al euskera se le exige que tenga frescura para acrecentar su poder de comunicación, los actores y actrices terminan hablando en su dialecto, y muchas de las veces suele ser en guipuzcoano. En todas las emisiones de ETB no hay un suficiente equilibrio entre el “bizkaiera”, “gipuzkera” o el euskera de Baztan. Pero a veces da la sensación de que el euskera de ETB se acerca más al de Goierri Telebista (de la comarca guipuzcoana) que a otras zonas vascófonas. Lo importante es que el euskera, sea exclusivamente batua o no, respete las normas y sea de calidad. Que los argentinos acechan.