Tras el escándalo de las presuntas torturas a presos suníes en dependencias del Ministerio del Interior, la insurgencia perpetró ayer dos atentados en sendas mezquitas chiíes en la localidad de Janakin, 150 kilómetros al noreste de Bagdad, que causaron la muerte de al menos 70 personas y dejaron heridas a 85, según informaron fuentes del Ministerio del Interior iraquí. Además, el número de fallecidos puede aumentar en las próximas horas, explicaron, debido a que numerosos heridos fueron trasladados a los centros hospitalarios en estado crítico.
Los ataques fueron cometidos por dos kamikazes que portaban cinturones cargados de explosivos adosados al cuerpo y por un coche-bomba activado por control remoto. Los terroristas hicieron explotar sus cargas en el interior de los templos, que se encontraban abarrotados de gente, ya que se celebraba la plegaria del viernes, día sagrado de los musulmanes.
La primera deflagración fue la de un coche-bomba cerca del banco de la citada localidad que, al parecer, no causó víctimas. Pocos minutos después, los dos terroristas suicidas atacaron, de forma casi simultánea, las mezquitas de Masrah y Mahdi, habitualmente lugar de rezo de los kurdos chiíes del lugar. Janakin, a 30 kilómetros de la frontera iraní, es una localidad en la que conviven chiíes y kurdos y que, hasta el momento, se había librado de la violencia que sacude a diario el país árabe
Más violencia en Bagdad
Entretanto, la explosión de dos coches-bomba conducidos por suicidas mataron ayer a seis personas e hirieron a cuarenta más en Bagdad, según informaron fuentes policiales iraquíes. Las detonaciones ocurrieron de forma casi simultánea en el barrio de Yadiriya, en el centro de la capital, y causó heridas a varios policías y guardias nacionales que se encontraban en la zona en el momento en el que se perpetraron los atentados.
Entre los fallecidos hay dos niños de corta edad y una mujer, agregaron las fuentes. Las bombas provocaron grandes daños en los hoteles ‘‘Hamra’’ y ‘‘Zahra’’, habitualmente utilizados por periodistas y contratistas árabes y extranjeros. Además, una treintena de vehículos quedaron completamente destrozados, así como numerosos edificios próximos.
Un comunicado del mando militar estadounidense desplegado en Bagdad explicó que uno de los vehículos estalló en la entrada del hotel ‘‘Hamra’’, mientras que el segundo coche explotó cerca de un edificio residencial próximo al centro hotelero, y a pocos metros de dependencias del Ministerio del Interior. |