El accidente del Yak-42 en el que murieron 62 militares españoles se debió al cansancio de la tripulación, fallos al aterrizar y a deficiencias en el mantenimiento del avión, según el informe final de la Comisión Internacional de Investigación del siniestro, presentado ayer por el Ministerio de Defensa. El secretario de Estado de Defensa, Francisco Pardo, y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Félix Sanz Roldán, dieron a conocer hoy las conclusiones de este informe elaborado por esta Comisión, integrada por España, Ucrania, Rusia y Turquía, que ahora será remitido a la Audiencia Nacional, el Parlamento y los familiares de las víctimas del accidente.
El informe afirma que el siniestro fue causado por «la pérdida de conciencia de la situación, el incumplimiento de los procedimientos normalizados -de acuerdo con el manual de vuelo y de las cartas de aproximación-, la realización de una aproximación sin precisión, el mal uso de los sistemas de vuelo automático, formación insuficiente de la tripulación y descender por debajo de la altitud mínima marcada». |