El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, dijo ayer en Lleida que si el Estatut se retirara y no se aprobara en Madrid supondría «un fracaso» y «se crearía una situación de inestabilidad política en el conjunto del Estado que podría derivar en elecciones anticipadas» en Cataluña y en España.
Carod-Rovira matizó, sin embargo, que «no hay argumentos favorables que hagan pensar en un escenario de rechazo del Estatut en Madrid».
Según el presidente de ERC, «todo apunta a que el Estatut se aprobará porque la sociedad catalana se merece, por justicia, que se le asegure el bienestar y porque es necesario mantener la continuidad del Gobierno catalán y la estabilidad del Gobierno español».
El fracaso del Estatut en Madrid supondría, según Carod-Rovira, «una gran decepción y frustración para el gobierno de la Generalitat y para la sociedad catalana, pero también complicaría las cosas al gobierno del Estado, que se quedaría sin aliados para aprobar los presupuestos y sus leyes».
El dirigente republicano añadió que es la primera vez en cuarenta años que el País Vasco tiene la mirada puesta en Cataluña por el debate del Estatut, «y éste también es un motivo importante para que la reforma que proponemos se acepte, porque con la aprobación del Estatut catalán se tiene que generar un panorama de calma que facilite también una solución al conflicto vasco».
CiU pide apoyo
Por otra parte, el diputado de CiU en el Parlament Antoni Fernández Teixidió pidió ayer a los empresarios catalanes que «ayuden a los políticos a aguantar el debate» sobre el proyecto de Estatut, y que además «pidan auténtica acción de gobierno» al tripartito catalán.
Durante una mesa redonda en la IV jornada de Gresol Empresarial de la Catalunya Nova, realizada en Salou (Tarragona), Fernández Teixidó insistió en reclamar al empresariado «que pidan al Gobierno catalán estabilidad, orden, eficacia y entendimiento».
El ex conseller convergente también subrayó la necesidad de «una buena» financiación para Catalunya, y aseguró que «cuando Catalunya va mal, España va peor». «El 2006 será un buen año, pero en 2007 empezaremos a tener dificultades serias», advirtió. |