El dirigente de Batasuna Pernando Barrena señaló ayer que la formación ilegalizada puede ser «muy flexible» a la hora de buscar soluciones al conflicto político que vive Euskadi. Barrena asegura que para la organización abertzale resulta «fundamental» plantear el debate para la normalización política desde lo que ha llamado «geografía del conflicto: un país, un conflicto, una solución», en referencia a que la mesa de partidos debe implicar también a Navarra e Iparralde. «Hay que contemplar las realidades sociales diferenciadas dentro del país. Cuando hablamos de resolución del conflicto, hablamos de un conflicto que afecta a un país y la solución tiene que afectar a todo el país», declaró en una entrevista a ETB. Pese a ello, el portavoz abertzale señaló que «si bien para nosotros es fundamental ese esquema de la geografía del conflicto, se puede ser muy flexible a la hora de buscar soluciones. Unámonos todos y allí acordemos cuál debe ser la metodología».
Lo mismo ocurre con la «agenda política determinada» que tiene cada partido, y también Batasuna. Barrena dijo que, aunque esos objetivos son «perfectamente legítimos», con la propuesta de Anoeta se subraya que hay que hacer un «esfuerzo para separarlos de la dinámica para crear un escenario de paz y democracia».
Barrena exige esta misma flexibilidad al resto de partes implicadas en la solución del conflicto vasco y considera que «las posiciones que pueda tener el Gobierno español no pueden condicionar la apuesta política que la izquierda abertzale hace con el documento de Anoeta». «Si el interés común es llegar a un estadio de resolución, todos los que vamos a actuar en esa apuesta tenemos que tener en cuenta los intereses de la otra parte», manifestó.
El dirigente de Batasuna concede un voto de confianza al Ejecutivo socialista y afirma que «si su apuesta por la paz es genuina, la izquierda abertzale no va a ser un enemigo».
En relación a las últimos actos violentos, como el artefacto que explotó en La Rioja o las cartas enviadas por ETA a varios empresarios, Barrena dijo que, pese a los «esfuerzos», a día de hoy «estamos en un escenario de confrontación». En cualquier caso, se mostró «optimista» sobre el rumbo que está tomando el proceso «discreto y callado» para situar las voluntades de cada uno y ha dicho que es el momento de fijar aspectos como la metodología, los principios o las «necesidades de cada uno» de cara a una futura mesa de partidos. Barrena señaló que «la lógica apunta a que en 2006», año sin elecciones, los partidos tienen que dedicarse «en cuerpo y alma» a sacar adelante la mesa para la normalización. |