LA DESINFORMACIÓN como estrategia para ocultar la verdad es uno de los aspectos del clima político de la era post 11 de septiembre abordado en una serie de exhibiciones de arte que coinciden estos días en Nueva York.
Es el caso de ‘‘If it’s too bad to be true, it could be disinformation’’ (Si es demasiado malo para ser verdad, puede ser desinformación), exposición que explora «la desinformación y la compleja relación entre los medios y la cultura corporativa global», de acuerdo con su comisaria, la española Mercedes Vicente.
Instalada hasta el 26 de noviembre en Apexart, la muestra reúne trabajos que emplean las estrategias de los activistas para «reclamar la libertad de información y exponer a la luz pública lo que se omite».
Según la comisaria, «mientras la legislación de Estados Unidos no faculta a los medios a ofrecer información falsa, sí les permite mentir a través de la omisión, al descartar aquellas noticias que puedan dañar sus intereses».
El crítico Noam Chomsky define la desinformación como la «manufactura del consenso» y argumenta que en una sociedad adoctrinada es crucial «prevenir el entendimiento» para «desviar la atención» y «ocultar lo que pasa ante nuestros ojos». Así, la elite -l el Estado y las grandes corporaciones- puede actuar sin restricción pública para alcanzar sus metas en nombre del «interés nacional».
La exposición presenta un vídeo del artista español Marcelo Expósito, que recoge una acción con frecuencia omitida en los medios de comunicación: una protesta en la calle contra el capitalismo.
‘‘The Yes Men’’ (EE.UU.) utiliza el plagio en internet para atacar a las corporaciones: el colectivo copió fielmente la página web de la compañía Dow Chemical, cambió sutilmente su contenido y afectó así el desempeño de sus acciones en la bolsa.
En una estrategia similar, el grupo 010001011110101101.org, de Italia creó un sitio en internet falso de la empresa Nike, donde publicó la noticia de que una de las principales plazas de Viena, ‘‘Karlsplatz’’, iba a ser rebautizada como "Nikeplatz".
Fue también en Apexart donde el crítico de arte Arthur Danto organizó entre septiembre y octubre pasados una exposición colectiva sobre las imborrables secuelas de los atentados del 11 de septiembre, titulada ‘‘The Art of 9/11’’.
Y es que desde 2001 numerosos artistas han respondido con su obra a los fatídicos atentados terroristas, entre ellos el alemán Haans Hacke, célebre por sus duras posturas contra instituciones y compañías, expresadas por medio de monumentales instalaciones. El artista presenta hasta el 23 de diciembre en la galería Paula Cooper la exhibición ‘‘State of the Union’’, un conjunto de obras que reflejan las que para él son las mayores consecuencias del 11 de septiembre: las heridas perpetradas a EE.UU., las acciones del Gobierno estadounidense, y una nación dividida y en conflicto.
La política de EE.UU. es también materia de reflexión para el belga Luc Tuymans, como refleja su última serie de pinturas expuesta bajo el ‘‘apropiado’’ título de ‘‘Proper’’. En ‘‘Secretaría de Estado’’, Tuymans pinta el rostro de Condolezza Rice inspirado por un comentario de un funcionario belga que la describió como «fuerte, no fea».
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