El cantante Elton John dará el próximo miércoles el «sí, quiero» a su novio, David Furnish, y millones de fans en todo el mundo se conmoverán. Para algunos será un hito en la normalización social de la homosexualidad, para otros, esa boda será parte del espectáculo, pero también hay quien se ha tomado los matrimonios gays como un buen negocio.
De hecho, y no sólo en Gran Bretaña, los empresarios ingeniosos ya se están frotando las manos con entusiasmo, pues desde hace tiempo han desarrollado nuevas ideas para poder sacar beneficio del boom de la regularización de las uniones entre gays británicos. Cuando Sir Elton John, con su prometido del brazo, entre en el ayuntamiento de Windsor y comparezca ante los funcionarios, la superestrella del pop será de los primeros que hagan uso de la nueva ley.
No obstante, durante los próximos cinco años al menos otras 22.000 parejas lesbianas y gays quieren casarse, según estimaciones del gobierno de Londres, y el empresariado se ha preparado para adaptarse a sus fiestas y ceremonias. Los comercios intentan atraer con tarjetas de boda para "mujer y mujer"; los pasteleros venden pasteles con parejas del mismo sexo en azúcar glaseado y tampoco falta el juego de toallas para "Él y él". La caza de la "libra rosa", "The Pink Pound", según la prensa, comenzó hace tiempo.
Los interesados pueden admirar toda la gama de ofertas especialmente diseñadas para parejas homosexuales, desde el vestido del contrayente hasta la luna de miel, en la feria de más grande dedicada a los homosexuales en el barrio londinense de Islington. «Las parejas gay o lesbianas que desean casarse buscan un interlocutor serio», explica Richard Jones, uno de los organizadores de "Modern Life Show". «Necesitan a alguien a quien poder confiar la preparación de este evento tan especial», añade.
El 40% en seis meses
También Aled Humphreys, restaurador de Newbury, aspira a conseguir nuevos clientes: «Este mercado tiene enormes posibilidades. En el sector hotelero las bodas son una importante fuente de ingresos». Ben Spencer, cuya empresa "Pink Products" está dedicada a los accesorios para festividades de todo tipo, cuenta que su volumen de negocio en los últimos seis meses registró un aumento de un 40%. No es de extrañar. Entre las parejas que el próximo miércoles se darán el «sí, quiero», figuran también Don Rainbow y Malcolm Higgs. No han reparado en gastos. Se han hecho a medida unos elegantes trajes y han encargado anillos con diamantes. Tras la ceremonia se montarán en la enorme noria a orillas del Támesis, el "London Eye" y brindarán con champaña por los diputados que han hecho posible las bodas entre parejas del mismo sexo. Todo por un precio no demasiado módico, claro. |