El departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia presentó ayer una nueva plataforma innovadora, que permitirá disponer de un diagnóstico, actualizable permanentemente, en materia de evaluación y control del ruido en los municipios de Bizkaia.
Se trata del Sistema de Gestión Integrada del Ruido Urbano (Sigru), una aplicación informática que preverá y corregirá la contaminación acústica y se ajustará a la directiva europea sobre la evolución y gestión de ruido ambiental que «incide en la utilización de los mapas de ruido urbanos para la definición de planes de acción que permitan reducir la población expuesta a niveles excesivos de ruido. En esta directiva se establece la obligatoriedad de establecer mapas de ruido para las aglomeraciones con más de 100.000 habitantes en su territorio, y para el 2009 las restantes localidades», explicó el Diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga.
Los objetivos del Sigru serán, fundamentalmente, facilitar la colaboración entre las distintas administraciones en la tarea de gestionar el ruido, especialmente entre la Diputación Foral de Bizkaia y los ayuntamientos del Territorio y, dentro de ella, entre los diferentes departamentos.
Por otro lado, responderá, según Iosu Madariaga «a las líneas marcadas en el marco europeo con respecto a la gestión y evaluación del ruido urbano. Ayudar en la toma de decisiones sobre planes de acción al permitir la valoración comparativa de escenarios alternativos. Llevar a cabo el seguimiento de los indicadores de la situación sonora» y facilitará la información al ciudadano de la situación sonora de su municipio y planes de acción contra el ruido.
Prueba piloto en Barakaldo
Para lograr el Sigru se optó, en el año 2002, por adaptarlo como experiencia piloto en el municipio de Barakaldo «por su especial situación de regeneración», además de por estar afectado tanto por el ruido industrial como el del ferrocarril y el tráfico rodado. Con posterioridad se ha instalado también en el municipio de Gernika con buenos resultados.
El Sigru, en su concepción, está pensado para que lo puedan utilizar personas que no sean expertas en ruido. También se ha dado prioridad a «la coordinación entre las administraciones, y la facilidad del uso de la herramienta. Porque pensamos que es una herramienta que no debe ser usada sólo por los responsables de Medio Ambiente, sino también por los responsables gestores de ruidos del tráfico, actividades industriales o ferroviarios», señaló Itziar Aspuru, responsable de Labein, empresa colaboradora en el proyecto.
Para el año 2009 la Diputación Foral pretende lograr la incorporación en el sistema de control de ruidos a los 23 municipios más relevantes por contaminación acústica. Entre otros, Ge-txo, Erandio, Bilbao, Loiu, Sestao, Portugalete y Mungia. |