El Sinn Féin, brazo político del IRA, pidió ayer explicaciones al Gobierno del Reino Unido después de que un destacado miembro de esa formación confesase que espió para los servicios secretos británicos durante más de veinte años. El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, presentó esa petición al ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, con el que abordó ayer en Belfast el último escándalo que ha salpicado al proceso de paz.
Denis Donaldson, expulsado del partido republicano por sus supuestos vínculos con el espionaje británico, admitió el pasado viernes ser informante del servicio secreto del Reino Unido y la Brigada Especial de la Policía norirlandesa. Días antes, Donalson, ex jefe de administración del Sinn Féin en la Asamblea norirlandesa, había sido absuelto de las acusaciones que los vinculaban a una red de espionaje del IRA en el castillo de Stormont.
La existencia de una presunta red de espionaje republicana en las oficinas de Stormont causó en octubre de 2002 la suspensión de la autonomía del Ulster. |