El tribunal de Munich absolvió ayer al ex comandante y presunto criminal de guerra Ladislav Niznansky, de 88 años, de su responsabilidad en tres masacres cometidas por los nazis en la actual Eslovaquia, en 1945. El jurado popular de la capital bávara consideró no probados los cargos que imputaba la fiscalía a Niznansky y dictaminó asimismo que se le indemnice por los perjuicios causados por el proceso.
Niznansky, de origen eslovaco y con nacionalidad alemana desde 1996, estaba acusado de haber participado en el asesinato de 164 personas, entre ellas muchas mujeres y niños, a comienzos de 1945, como comandante de la unidad especial 218, conocida como ‘‘Edelweiss’’ y creada para combatir a los partisanos. La fiscalía había pedido una pena de cadena perpetua, por considerarlo responsable de la masacre, mientras que la defensa argumentó que el entonces comandante de una compañía eslovaca no tenía capacidad de mando.
Los hechos se remontan al 21 de enero de 1945, cuando la unidad ‘‘Edelweiss’’ se dirigió a las ciudades eslovacas de Ostry Grun y Klak para ejercer represalias contra sus habitantes por el supuesto apoyo que daban a los partisanos. |