El primer ministro británico, Tony Blair, defendió ayer el acuerdo sobre el presupuesto de la UE ante el Parlamento de su país, donde no halló los elogios recibidos en Europa, sino las críticas de una oposición conservadora que le acusó de «rendirse» ante los demás socios.
En una concurrida Cámara de los Comunes, Blair afirmó que el consenso logrado el pasado fin de semana en Bruselas por los líderes de la Unión Europea (UE) sobre los presupuestos comunitarios para el período 2007-2013 sirve a los «intereses» del Reino Unido.
El objetivo del nuevo presupuesto es transferir «justamente» fondos de los estados miembros de la UE más ricos a los nuevos socios de la ampliación, que son «muchos más pobres», explicó el mandatario laborista en un animado debate parlamentario. Tan animada resultó la sesión, que el presidente de la Cámara de los Comunes, Michael Martin, interrumpió dos veces el debate para reclamar ‘‘orden’’, en respuesta al alboroto de algunos diputados ‘‘tories’’ que alzaron la voz en protesta contra Blair.
El primer ministro británico reanudó su intervención y recalcó que regresar de Bruselas sin acuerdo habría constituido «una traición de todo lo que ha defendido Gran Bretaña» y un «desastre» para sus relaciones con los países del centro y el este de Europa, beneficiarios del nuevo presupuesto y cuyo ingreso en la UE Londres apoyó con gran fervor.
El nuevo líder del Partido Conservador, el euroescéptico David Cameron, quien goza de gran popularidad y ha convertido a su formación en una alternativa de gobierno creíble, acusó a Blair de «rendirse» en Europa y de «perder una oportunidad». |