El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, urgió ayer a los iraquíes a realizar un «rápido progreso político» porque un Irak «libre, servirá de ejemplo para los reformistas, desde Teherán hasta Damasco». En su última conferencia de prensa del año en la Casa Blanca, Bush reiteró ayer que la guerra que EE.UU. libra en Irak es «clave» para la estrategia que Washington sigue en su combate contra el terrorismo mundial.
Bush añadió que las elecciones que acaban de celebrarse en Irak, con alta participación ciudadana, no significan el final de la violencia pero sí «el comienzo de algo nuevo». El presidente agregó que hará todo lo que esté en sus manos para llevar ante la justicia a los autores de los ataques del 11 de setiembre de 2001 «y para evitar que algo así vuelva a ocurrir».
En línea con los discursos pronunciados en los últimos días sobre su estrategia para el país árabe, insistió en que se siente «optimista» sobre el futuro de Irak, un país, dijo, «que quiere tener una sociedad libre». «Irak debe servir como un dechado de libertad», dijo Bush, quien insistió en que «entrar en Irak fue la decisión correcta». «Una democracia en Irak es vital pare derrotar al terrorismo», opinó el presidente estadounidense, quien también consideró que «una retirada de Irak enviaría el mensaje incorrecto al enemigo», que ya «era peligroso ante de que entráramos en Irak».
A preguntas de los periodistas, Bush explicó que en el momento de ordenar la invasión de Irak «estaba seguro de que había armas de destrucción masiva y los organismos internacionales también». «Había un sentimiento internacional de que (el líder iraquí) Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva; de hecho era algo tan universal que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó varias resoluciones», dijo. Por último, Bush aseguró que «cuando las armas no estaban, como muchos estadounidenses, estaba preocupado y me pregunté cómo podía ser así».
Rehén asesinado
El grupo radical ‘‘Ejército Islámico de Irak’’ anunció ayer, a través de internet, el asesinato del rehén estadounidense Ronald Schultz, secuestrado el pasado 8 de diciembre en Bagdad. En un comunicado difundido junto a un vídeo, los terroristas explican que acabaron con la vida del rehén porque no se ha cumplido su demanda de que sean puestos en libertad todos los presos musulmanes retenidos por Estados Unidos en Irak y por el Ministerio iraquí del Interior.
En la grabación se puede observar como un pistolero descerraja varios tiros sobre un hombre que está tumbado en el suelo con los ojos vendados. La autenticidad de la cinta es difícil de verificar, por lo que las autoridades norteamericanas en Bagdad no quisieron confirmar ni desmentir la noticia. Por último, un marine estadounidense murió en una acción de combate en la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak y feudo de la insurgencia suní, según informó ayer el mando militar de EE.UU. Según la nota, el militar muerto, pertenecía a la Segunda División de Marines, fue tiroteado por armas ligeras mientras participaba en operaciones de combate contra «el enemigo». |