El secretario general del PSE-EE, Patxi López, augura que «2006 será el año que traiga la paz y la libertad a Euskadi». Una fecha en la que también prevé que su formación obtendrá un amplio respaldo en los comicios municipales.
Tras el acuerdo presupuestario alcanzado el pasado viernes con el Gobierno vasco, López no se ha cansado de repetir que los socialistas siguen siendo la alternativa a los gobiernos nacionalistas. Pues bien, ayer volvió a hacerlo, esta vez en la inauguración de unas jornadas sobre municipalidad.
El socialista aprovechó, además, para denunciar «el olvido y la marginación» en los que, a su juicio, han sumido los nacionalistas a los ayuntamientos vascos, impulsados por el Gobierno vasco y las Diputaciones Forales. Enmarcó esta acusación en la falta de una ley municipal al afirmar que Euskadi es la única Comunidad Autónoma del Estado que «teniendo posibilidades, competencias y recursos» no dispone de la misma.
En este sentido, lamentó que «los gobiernos nacionalistas que tanto reivindican las transferencias al Gobierno central se convierten en Euskadi en acaparadores de competencias y son el mejor ejemplo de lo que tanto critican», ya que «son los más centralistas, acumulan recursos y son incapaces de transferir lo que les corresponde a los ayuntamientos».
Las declaraciones de López sobre la posible paz en Euskadi fueron rápidamente contestadas por Leopoldo Barreda, para el que es «indecoroso» que el PSE-EE «hable de paz para justificar la cesión de su partido ante los nacionalistas». |