LA SINIESTRALIDAD LABORAL repuntó en Euskadi en 2005, según el sindicato LAB, que resaltó que en el conjunto de la CAV y Navarra se produjeron un total de 66.988 accidentes de trabajo con baja, lo que representa un aumento del 10% en relación al año anterior y supone que cada 7,5 minutos se produce un siniestro de este tipo.
Los accidentes leves sumaron 66.216, un 10%; los graves fueron 660, un 8% más; y los mortales 125, un 16% más. En todos los territorios aumentan todos los tramos de accidentes, excepto en Bizkaia, donde los graves retrocedieron un 3%.
Para el sindicato LAB estos datos confirman, una vez más, que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en vigor desde hace diez años, no ha servido para reducir sustancialmente el número de accidentes y estima que la «leve disminución» registrada en este periodo de debe fundamentalmente al cambio en los procesos productivos.
Ibon Zubilea, secretario de Salud Laboral de LAB, explicó ayer en Bilbao que el fracaso de esa ley se debe a que «las políticas preventivas no se pueden planificar solamente desde el punto de vista de la siniestralidad laboral, sino que hay que hacerlo desde un concepto mucho más amplio, de salud laboral».
Los accidentes sin baja son los únicos que se reducen, lo que a juicio de LAB es «altamente sospechoso», ya que este tipo de siniestros, en los que se mezclan «la mala práctica de las mutuas, negando el origen laboral de las lesiones, y la ausencia de notificación por parte de las empresas son los más fáciles de esconder bajo la alfombra».
LAB considera también que la lista de enfermedades profesionales, que data de 1978, peca de una extrema rigidez y no contempla los cambios generalizados que ha habido en los procesos productivos, «lo que hace que los datos se estanquen en relación a años anteriores».
En los nueve primeros meses de 2005 se contabilizaron un total de 3.240 enfermedades profesionales de las cuales 1.710 fueron en la comunidad vasca y 1.530 en la navarra.
LAB sostiene que la alta siniestralidad no es un problema coyuntural, sino estructural, «al que si no se le pone coto tendrá variaciones anuales pero persistirá en el largo plazo». |