Los continuos retrasos en las obras de acondicionamiento de la peligrosa acera de avenida Abaro responden a la demora en las negociaciones que el Ayuntamiento portugalujo está manteniendo con los vecinos de Ciriquiain Gaiztarro para la cesión de unos terrenos privados necesarios para la ejecución de este proyecto. Según explicó ayer el concejal de Urbanismo jarrillero, Paco Ruiz, «el Consistorio comenzará las obras cuando los vecinos de la zona nos comuniquen la forma en la que quieren cortar la calle para que puedan aparcar».
El proyecto para ensanchar la acera de avenida Abaro que une Portugalete con Santurtzi, en el tramo de Peñota, es fruto de un acuerdo que el Consistorio jarrillero suscribió hace un año con los residentes de la zona, por el cual accede a cortar un tramo de la calle para que los residentes de la zona puedan estacionar sus coches sin problemas y la comunidad, por su parte, cede al ayuntamiento portugalujo el terreno para ensanchar la acera dos metros.
Al parecer, y según explicó Ruiz, el retraso en el inicio de las obras «no es por culpa de este ayuntamiento», pasando así la responsabilidad a los propios vecinos. El edil de Urbanismo subrayó que su Área todavía está a la espera de que los vecinos «se decidan por el método que quieren emplear para cerrar esta calle, si es por pivotes, o con mando a distancia». Sea como fuere, anunció que acometerán los trabajos «lo antes posible». |